Portuguesa.- «El sistema de justicia debe abandonar la maldad contra los presos políticos y permitir que reciban visitas y atención médica oportuna».
Así lo manifestó Rafael Narváez, exparlamentario y abogado defensor en materia de Derechos Humanos y Civiles, quien agregó que el derecho a la visita es sagrado incluyendo para aquellos que se encuentran privados de libertad.
-Suspender la visitas a los privados de libertad por reclamos justos de sus familiares es algo sumamente inhumano que no se puede concebir bajo ningún concepto – señaló Narváez.
Ante esta situación, Narváez exigió al sistema de justicia restablecer las visitas de familiares de los presos políticos.
Siguió diciendo que existen decenas de presos políticos a los que nunca se les ha permitido que sus madres y padres tengan contacto con ellos, pese a que el Estado venezolano sabe que son derechos establecidos en la Constitución nacional y en el código penitenciario vigente.
-Se necesita ser demasiado «malvado» para actuar de esa manera, por lo que cabe preguntar: ¿qué sistema penal y qué constitución se están ejecutando en nuestro país?.
Opina que pareciera que al régimen de Nicolás Maduro aún le faltan derechos constitucionales, garantías procesales o algún derecho humano que vulnerar para negar atención médica privada a presos políticos que actualmente padecen de alguna patología.
-Familiares siguen recorriendo instituciones del Estado y actualmente ciertas embajadas para que se restablezca el derecho a la visitas y atención médica a los privados de libertad por motivos políticos.
Lamentablemente, la mezquindad del Gobierno es tan grande que ni siquiera ha querido diseñar un plan de emergencia de salud para proceder a examinar y evaluar a los presos políticos, dando cumplimiento a lo establecido en el artículo 43 d ñe nuestra Carta Magna – expresó.
Para el jurista venezolano, el Estado es responsable de preservar la vida de los privados de libertad, por lo que los instó a cumplir puntualmente con esta exigencia.
Para finalizar, dijo que estamos en presencia nuevamente de una indolencia impregnada de maldad, por un sistema de justicia que aún sigue actuando al margen de sus atribuciones establecidas en la Constitución, y que lo aleja mucho más de tener autonomía e independencia para administrar justicia con imparcialidad.
Miguel Enrique Villavicencio
Foto ley: Dr. Rafael Narváez