El preso político Eider Frómeta Allen, recluido en la prisión de Boniato, en Santiago de Cuba, se encuentra en estado crítico debido a una crisis de hipertensión arterial que lo mantiene al borde de un infarto, según denunció el martes la organización Cubalex. Frómeta Allen no ha recibido atención médica adecuada, lo que agrava su situación de salud.
En un comunicado, Cubalex explicó que el opositor experimentó una pérdida momentánea de conciencia el lunes. Fue gracias a la solidaridad de otros reclusos del destacamento 13 que pudo ingerir amlodipino e hidroclorotiazida para estabilizarse momentáneamente. Actualmente, Eider Frómeta mantiene la presión arterial elevada y enfrenta dificultades para dormir.
Las autoridades del penal no han proporcionado atención médica desde el inicio de la crisis, hace ya dos días, según el informe publicado. El propio Frómeta Allen considera que esta falta de atención médica forma parte de represalias por sus denuncias desde el interior de la prisión. En días anteriores, se le negó una visita familiar, y el mayor Humberto Garcés, jefe de Orden Interior, le advirtió que solo podría recibir visitas «cuando a él le diera la gana».
Eider Frómeta Allen, quien fue encarcelado en 2019 por los presuntos delitos de desobediencia, lesiones y robo con fuerza, estuvo previamente recluido en el penal de Kilo 8, en Camagüey. En junio del año pasado, sufrió una golpiza tras declararse en huelga de hambre para reclamar su derecho a visitas familiares.
Las autoridades penitenciarias de Boniato han negado sistemáticamente a Eider los medicamentos necesarios para tratar sus enfermedades crónicas: asma, hipertensión arterial y una úlcera gástrica. La situación de salud de Frómeta Allen sigue siendo crítica y su caso se suma a las preocupaciones sobre el trato a los presos políticos en Cuba.
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