El estado Bolívar enfrenta una situación de emergencia debido al aumento del caudal del río Orinoco, afectando a más de 7.900 familias en la región. La gobernadora del estado, Yulisbeth García, ha confirmado que, pese a las severas condiciones, no se han reportado víctimas mortales.
En declaraciones recientes, García aseguró: «Hemos atendido a más de 7.900 familias y tenemos que estar preparados. Lo que hemos hecho es atender al pueblo de cerca«. Esta declaración refleja el esfuerzo de su administración para brindar apoyo directo a las comunidades afectadas. Entre las medidas implementadas se incluyen la distribución gratuita de alimentos, gas, medicamentos y artículos de necesidad básica como colchones y mosquiteros.
El pasado lunes, el nivel del río alcanzó los 18,14 metros sobre el nivel del mar, siendo el segundo desbordamiento más alto registrado en la historia reciente de la región. Este fenómeno recurrente tiene un impacto significativo en varias comunidades de Venezuela, particularmente en los estados Bolívar, Amazonas y Monagas.
Las inundaciones han ocasionado la anegación de viviendas, afectaciones en zonas comerciales y han perjudicado gravemente la agricultura y ganadería. Además, han provocado problemas en la infraestructura, incluyendo la interrupción de vías de comunicación.
En respuesta a la crisis, las autoridades junto con diversas organizaciones han proporcionado ayuda a los afectados, entregando alimentos, gas, medicamentos y otros enseres esenciales. La situación continúa siendo monitoreada de cerca, mientras se busca mitigar los efectos del desbordamiento y atender las necesidades urgentes de la población.