Panamá solicitó este lunes una “interinidad limitada en el tiempo” en Venezuela orientada a que Edmundo González Urrutia asuma el gobierno, al que considera ganador de las elecciones del 28 de julio de 2024 con 70% de los votos, según expuso su embajador ante la ONU, Eloy Alfaro, durante una sesión especial del Consejo de Seguridad.
La intervención de Panamá se produjo tras la captura y extracción de Nicolás Maduro y Cilia Flores bajo cargos de narcoterrorismo, hecho después del cual el gobierno venezolano quedó en manos de la vicepresidenta Delcy Rodríguez, designada como presidenta encargada con la venia de Estados Unidos, de acuerdo con declaraciones del presidente Donald Trump.
Alfaro afirmó ante el Consejo de Seguridad que Panamá hace un “llamado claro y firme a que el futuro de Venezuela sea plenamente democrático” y anunció que su país no reconocerá “otra autoridad distinta al presidente electo” González Urrutia, al considerar que hacerlo equivaldría a legitimar un fraude electoral y normalizar el autoritarismo.
El embajador recordó que González Urrutia obtuvo un “triunfo indiscutible con 70% de los votos” el 28 de julio de 2024 y señaló que las actas electorales se encuentran bajo custodia en Panamá. Añadió que María Corina Machado, identificada como Premio Nobel de la Paz 2025, fue impedida de postularse pese a haber ganado la primaria opositora con 93%.
“La popularidad de ambos ha aumentado, incluso entre sectores policiales y militares”, aseguró Alfaro, quien sostuvo que el gobierno electo está listo para una transición inmediata basada en el Estado de Derecho, el respeto a los derechos humanos y la confianza.
El representante panameño advirtió que un gobierno permanente encabezado por figuras como Delcy Rodríguez no constituiría una transición genuina, sino una continuidad del sistema. Subrayó que “toda salida política debe ser pacífica, democrática y liderada por los venezolanos, con acompañamiento de la comunidad internacional”.
Panamá también exigió la liberación incondicional de todos los presos políticos en Venezuela, así como garantías para la integridad personal, la libertad de expresión y los derechos humanos. En este contexto, denunció que el ciudadano panameño Olmedo Núñez permanece detenido arbitrariamente en Venezuela, sin cargos ni garantías legales.
En relación con el operativo militar que derivó en la captura de Maduro, la delegación panameña sostuvo que es momento de mirar de forma constructiva hacia el futuro de Venezuela. Alfaro reiteró el “compromiso inquebrantable” de Panamá con el multilateralismo, la soberanía de los Estados y el derecho internacional, al tiempo que describió a Venezuela como un régimen autoritario e ilegítimo sumido en una de las crisis más graves de la región.
Panamá, cuyo período como miembro no permanente del Consejo de Seguridad concluye en 2026, enmarcó estas posiciones en su rol dentro del órgano y en su postura sobre la situación política y humanitaria venezolana.
EFE
