En lo que considera el “momento más difícil de la historia” del país, el diputado Antonio Ecarri, en representación de la nueva Diputación Nacional de Lápiz, hizo un llamado urgente a las fuerzas políticas venezolanas para establecer un sólido consenso nacional, con el objetivo de eliminar el “clima de miedo” que, según afirmó, afecta a los ciudadanos en todos los ámbitos de su vida cotidiana.
Ecarri advirtió que el miedo se ha convertido en una constante para el venezolano, desde el temor a expresarse en redes sociales hasta la angustia por no poder alimentar a sus hijos o la falta de servicios de salud. “Hay que borrar el miedo. Y la única vía es reemplazar el sectarismo por un sólido consenso nacional”, afirmó.
El parlamentario subrayó que la prioridad del nuevo Poder Legislativo debe ser la superación de ese ambiente de temor y la construcción de un país “sin miedo y sin sectarismos”. En ese marco, sostuvo que consensuar no es un acto de debilidad ni de olvido, sino un ejercicio de “coraje histórico” que coloca el destino de la nación por encima de rencores personales o políticos. “No hay futuro posible si seguimos organizando la República como un campo de batalla permanente”, advirtió.
Desde la bancada de Lápiz, se plantearon tres compromisos inmediatos que, a su juicio, el Estado venezolano debe asumir de forma verificable para restaurar la convivencia: respeto irrestricto a la Constitución y al estado de derecho, libertad de los presos políticos y cese definitivo del discurso de persecución, venganza y polarización.
En el ámbito económico, uno de los ejes centrales del pronunciamiento fue la relación estrecha entre democracia y economía. Ecarri señaló que “no hay soberanía real sobre la ruina productiva” e instó a una apertura económica “sin complejos ni sumisión”, con especial énfasis en el sector petrolero, para transformar la riqueza del subsuelo en bienestar para la población. “La soberanía se defiende generando empleo e inversión, no aislando al país”, sostuvo.
En este sentido, propuso una reinserción de Venezuela en el hemisferio occidental, mediante la normalización de relaciones de respeto con Estados Unidos, Europa e Hispanoamérica, como parte de una estrategia para atraer inversión, generar empleo y reconstruir la economía nacional.
Ecarri ratificó además el compromiso de su fracción con la institucionalidad, al asegurar que cualquier transformación profunda del país debe ocurrir dentro del marco legal. “El cambio solo podrá ser posible de la ley a la ley a través de la ley”, afirmó.
La Diputación Nacional de Lápiz se presentó como un puente para la reconstrucción de las instituciones, haciendo un llamado a la fraternidad entre chavistas, opositores e independientes. Según el diputado, el objetivo es evitar que Venezuela continúe siendo el país de las “oportunidades perdidas” y encaminarla hacia un escenario de convivencia, legalidad y apertura económica.
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