Los presidentes de Colombia, Gustavo Petro, y de Estados Unidos, Donald Trump, acordaron realizar acciones conjuntas contra el Ejército de Liberación Nacional (ELN), mientras el rebelde colombiano más buscado, Iván Mordisco, convocó a una cumbre de comandantes insurgentes para enfrentar a Washington y respaldar a Venezuela.
En su primera llamada telefónica, los mandatarios se comprometieron a golpear a la guerrilla en la frontera con Venezuela, según informó el ministro del Interior, Armando Benedetti, a Blu Radio el jueves, un día después de la conversación. La comunicación se produjo tras una escalada de tensiones derivada de los bombardeos estadounidenses en Caracas, la captura de Nicolás Maduro y las amenazas de posibles acciones militares en Colombia.
Durante la llamada, el presidente Petro aceptó una invitación de Trump para visitar la Casa Blanca. De acuerdo con Benedetti, el mandatario colombiano solicitó ayuda a su homólogo estadounidense para “golpear duro al ELN”, argumentando que los guerrilleros “siempre terminaban en Venezuela” para eludir a la fuerza pública colombiana, por lo que consideró necesario que “también sean atacados en la retaguardia” en territorio venezolano.
Horas después de la conversación entre los presidentes, alias Iván Mordisco, jefe de la principal disidencia de las FARC que se apartó del acuerdo de paz de 2016, convocó a una cumbre de comandantes de diferentes guerrillas, entre ellas el ELN, en defensa de “la hermana” Venezuela. “Hoy miramos al mismo enemigo”, afirmó en un mensaje de video.
El gobierno de Petro también busca consolidar un papel central en la región. En un comunicado oficial, la administración colombiana informó que la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, visitará al mandatario en el palacio de gobierno en Bogotá, sin precisar fecha. Según Benedetti, Petro informó a Trump sobre esta visita y se ofreció como “mediador” en las comunicaciones entre Washington y Caracas. Además, reafirmó que Colombia reconoce a la sucesora de Maduro como mandataria interina.
Tras meses de tensiones, las relaciones entre Colombia y Estados Unidos experimentan un clima de alivio y tranquilidad luego de la llamada entre Petro y Trump, aunque sin triunfalismos, según declaró el vicecanciller Mauricio Jaramillo a la AFP. La “palabra clave es cautela”, añadió el funcionario.
Colombia y Venezuela comparten una frontera de 2.200 kilómetros caracterizada por su porosidad, en la que diferentes grupos armados se disputan las rentas del narcotráfico, la minería ilegal y el contrabando. En este contexto, una acción militar de Estados Unidos representa una amenaza seria para el ELN, organización con seis décadas de existencia. Carlos Velandia, excomandante del ELN y actual analista del conflicto, señaló a la AFP que la guerrilla tiene una “larguísima experiencia en lucha guerrillera sobre el terreno”, pero “nada tienen que hacer en una guerra tecnológica” como la que podrían librar los estadounidenses.
En diciembre, el ELN ordenó el confinamiento de civiles en las zonas bajo su dominio en respuesta a “las amenazas de intervención de Trump”. Petro intentó sin éxito negociar la paz con esta guerrilla tras su llegada al poder en 2022. Los acercamientos quedaron truncos después de una ofensiva del ELN contra disidentes de las FARC en la región fronteriza del Catatumbo, que dejó más de un centenar de muertos y decenas de miles de desplazados hace un año.
En el plano interno, el presidente colombiano había convocado el miércoles marchas en todo el país para rechazar las amenazas de Trump, quien lo acusó sin pruebas de ser un líder del narcotráfico y afirmó que vería con buenos ojos una incursión militar en suelo colombiano similar a la realizada en Venezuela. Ambos mandatarios han tenido choques reiterados en temas como el narcotráfico, en medio de lo que se consideraba uno de los peores momentos de la relación bilateral entre Colombia y Estados Unidos, aliados militares y económicos históricos.
Con la vista puesta en el próximo encuentro en la Casa Blanca, Petro y Trump abordarán asuntos “espinosos y difíciles, pero dentro del marco de la democracia”, según indicó el vicecanciller Jaramillo. El principal desafío, agregó, será mantener un buen diálogo, para lo cual consideró necesario hacer un “borrón y cuenta nueva” en la relación entre ambos países.
AFP
