Estados Unidos avanzó en la incautación del petrolero Olina en aguas del Caribe mientras la embarcación intentaba regresar a Venezuela, en el marco de operaciones de control sobre los envíos de crudo vinculados a ese país.
La acción fue ejecutada por infantes de marina y marineros desde el portaaviones USS Gerald R. Ford, que participaron en la toma del buque identificado como un “barco fantasma” por sus patrones de navegación. El Olina permaneció 52 días sin transmitir su ubicación antes de la operación.
Según la información disponible, el petrolero está vinculado a maniobras para evadir las sanciones de Estados Unidos mediante el uso fraudulento de la bandera de Timor Leste. La incautación se enmarca en una serie de intercepciones previas de embarcaciones similares, realizadas como parte de los esfuerzos de Washington por controlar las exportaciones de petróleo relacionadas con Venezuela.
El Nacional
