La líder opositora venezolana y premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, afirmó este martes en Washington que su principal objetivo inmediato es regresar a Venezuela lo antes posible, en el marco de una visita al Congreso de Estados Unidos tras la deposición del expresidente Nicolás Maduro a manos de Estados Unidos, un hecho que calificó como “histórico”.
“Yo lo quiero es regresar a Venezuela”, declaró Machado a periodistas en el Congreso estadounidense, donde sostuvo distintos contactos durante la jornada. La opositora mantuvo un encuentro con los congresistas cubano-estadounidenses Mario Díaz-Balart y Carlos Giménez y posteriormente se reunió con miembros del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes.
En una comparecencia ante los medios, acompañada por Giménez y Díaz-Balart, Machado vinculó la situación de Venezuela con la de otros países gobernados por regímenes aliados al chavismo. “Venezuela será libre. Y una vez que liberemos Venezuela, seguiremos trabajando y tendremos una Cuba libre y una Nicaragua libre”, afirmó.
La activista y ganadora del Premio Nobel de la Paz 2025 describió el momento político que atraviesa su país tras la salida de Maduro como un punto de inflexión. “No estaríamos de no ser el compromiso la resistencia, la generosidad y el valor del pueblo venezolano, pero también porque hemos contado con el apoyo y la visión y coraje de líderes increíbles como el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y los miembros del Congreso”, señaló.
A la salida de la reunión con Machado, el demócrata de mayor rango en el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara Baja, Gregory Meeks, indicó que la dirigente venezolana maneja unos plazos “diferentes a los del presidente (Trump)” para una transición a la democracia en Venezuela. El congresista explicó que, pese a la presión de varios miembros del comité para obtener más detalles del encuentro que Machado mantuvo con Trump hace apenas cuatro días en la Casa Blanca, ella evitó pronunciarse de manera crítica sobre el mandatario estadounidense.
“Meeks aseguró que pese a ser presionada por miembros del comité para conocer más detalles de la reunión que Machado mantuvo con Trump hace apenas cuatro días en la Casa Blanca, la activista ‘no quiso decir nada en contra del presidente de Estados Unidos, así que se guardó sus palabras’”, según se recogió tras el encuentro. El legislador añadió que la opositora “fue muy cuidadosa a la hora de hablar, porque cuando dices algo que al presidente no le gusta hay una represalia”, y consideró necesaria la salida del poder de los integrantes del actual gobierno chavista para permitir el retorno al país de los millones de venezolanos que emigraron durante el mandato de Maduro.
En paralelo, el propio Trump insinuó este martes en una rueda de prensa que Machado podría desempeñar un papel relevante en el futuro político de Venezuela. Washington había descartado inicialmente a la opositora para encabezar una eventual transición en favor de un gobierno liderado por la exvicepresidenta de Maduro, Delcy Rodríguez, pero el presidente dejó abierta la posibilidad de un cambio de posición.
“Tal vez podamos involucrarla de alguna manera”, afirmó el mandatario republicano, que este martes cumplió un año de regreso en la Casa Blanca.
EFE
