Mariana González de Tudares, hija del presidente electo según consta en actas Edmundo González Urrutia, informó en redes sociales que su esposo, Rafael Tudares Bracho, fue excarcelado la madrugada de este jueves, luego de 380 días detenido.
“Cumplo con informar que, luego de 380 días de una injusta detención arbitraria y de haber padecido, durante más de un año, una inhumana situación de desaparición forzada, mi esposo Rafael Tudares Bracho ha regresado a casa esta madrugada”, expresó González de Tudares en X. Añadió que “ha sido una lucha estoica y muy dura por más de 1 año, en la que finalmente logramos la excarcelación de Rafael, y aspiramos, más temprano que tarde, su libertad plena, a la que tiene derecho”.
En su mensaje, González de Tudares agradeció a todas las personas que la apoyaron en la lucha por la libertad de su esposo y al equipo de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, con sede en Panamá, “que siempre hicieron seguimiento e incidencia en este caso, en el ámbito de sus competencias humanitarias”.
Asimismo, recordó a los familiares de las víctimas de desapariciones forzadas y detenciones arbitrarias que aún esperan la libertad de sus seres queridos. “Toda mi solidaridad y apoyo. Siempre los llevaré en mi corazón y estarán presentes en mis oraciones”, señaló.
La detención de Rafael Tudares Bracho ocurrió el 7 de enero de 2025, mientras trasladaba a sus hijos al colegio, coincidiendo con el arresto del defensor de derechos humanos Carlos Correa —liberado posteriormente— y del excandidato presidencial Enrique Márquez.
Días antes de informar sobre la excarcelación, Mariana González había denunciado haber sido víctima de tres episodios de extorsión vinculados al proceso judicial que mantenía a su esposo privado de libertad. A través de un comunicado, reveló que estas extorsiones —que, según afirmó, involucran a actores del Estado, la iglesia y organizaciones de derechos humanos— tuvieron lugar en espacios que, indicó, deberían ser garantes de la legalidad y de la protección de los derechos fundamentales.
“Estas tres extorsiones se llevaron a cabo en sedes diplomáticas (Embajadas), en espacios donde opera el Arzobispado, y en oficinas de organizaciones que públicamente afirman defender los derechos humanos”, denunció. Según su testimonio, en cada uno de estos encuentros hubo testigos presenciales que escucharon íntegramente las exigencias que se le hicieron.
“En esos tres episodios, se me indicó directamente que, para que Rafael pudiera recuperar su libertad y volver a su hogar, yo debía obligar a mi padre a renunciar a su lucha y a su causa”, afirmó González de Tudares.
Cumplo con informar que, luego de 380 días de una injusta detención arbitraria y, de haber padecido, durante más de un año, una inhumana situación de desaparición forzada, mi esposo Rafael Tudares Bracho ha regresado a casa, esta madrugada.
— Mariana Gonzalez de Tudares (@MarianaGTudares) January 22, 2026
Ha sido una lucha estoica y muy dura… pic.twitter.com/WfJ1PWvsY5
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