La Asamblea Nacional convocó para este jueves la segunda discusión de la reforma de la Ley Orgánica de Hidrocarburos, en la fase final del trámite legislativo, con el objetivo declarado de incentivar la inversión privada y extranjera en el sector petrolero, en un contexto de mayor presión de Estados Unidos sobre el crudo venezolano.
En esta segunda discusión, los diputados analizarán el proyecto artículo por artículo antes de su eventual aprobación. No se descarta que la votación final se concrete este mismo jueves, aunque también existe la posibilidad de que el debate continúe en una próxima sesión, como ha ocurrido con otras reformas.
La iniciativa fue presentada por la presidenta encargada Delcy Rodríguez y el texto que estará en debate fue elaborado por la Comisión de Energía y Petróleo, tras un proceso de consultas con actores vinculados a la industria. El presidente de esta comisión, Orlando Camacho, indicó que durante el proceso se evaluaron al menos 80 propuestas, discutidas en reuniones encabezadas por Rodríguez, en las que participaron representantes de empresas petroleras internacionales como Repsol, Chevron y Shell.
En esos encuentros, Rodríguez sostuvo que la reforma permitirá captar un “importante flujo de inversión” y convertir a Venezuela en un “gigante productor”. Uno de los ejes centrales del proyecto es la incorporación del modelo de Contratos de Participación Productiva (CPP), figura creada al amparo de la Ley Antibloqueo, aprobada en 2020 para supuestamente sortear las sanciones económicas.
Actualmente, Venezuela mantiene 29 CPP vigentes, entre ellos con la estadounidense Chevron, cuyos términos permanecen bajo reserva legal. Según Rodríguez, este esquema ha permitido que la compañía alcance en el país su mayor nivel de producción en 25 años.
El proyecto de reforma contempla 18 artículos y plantea cambios sustanciales al esquema vigente. Entre ellos, establece que las actividades primarias del sector no solo podrán ser ejecutadas exclusiva o mayoritariamente por el Estado, sino también por empresas privadas domiciliadas en Venezuela, siempre dentro de contratos suscritos con empresas de propiedad exclusiva de la República o sus filiales.
Asimismo, se incorpora un nuevo artículo que habilita el uso de mecanismos alternativos de resolución de controversias, como la mediación y el arbitraje independiente, además de los tribunales nacionales, para los conflictos que no puedan resolverse de forma amistosa.
La discusión de esta reforma se produce en un momento de recuperación sostenida de la producción petrolera. En 2025, la producción de crudo alcanzó 1.081 millones de barriles diarios, lo que marca cinco años consecutivos de crecimiento desde el mínimo registrado en 2021 y supera los niveles promedio de 2019, según cifras oficiales.
Espiga Noticias
