Semanas después de la caída de Nicolás Maduro en Venezuela, tras una operación militar de Estados Unidos que derivó en su captura, diversas sedes diplomáticas y empresas extranjeras en La Habana, Cuba, se encuentran revisando y actualizando sus planes de evacuación ante una eventual intervención ordenada desde Washington.
La presión estadounidense se ha trasladado al régimen cubano tras la captura de Maduro, lo que ha incrementado la preocupación en las embajadas y en las sedes empresariales extranjeras en la isla, según conoció la agencia española EFE. De acuerdo con esta información, cerca de una decena de países europeos y latinoamericanos han reconocido que están actualizando sus planes de evacuación y sus listados de nacionales residentes en Cuba.
“Es nuestra responsabilidad revisar los planes y preparar escenarios”, afirmó una diplomática en La Habana consultada por EFE, que pidió no revelar su identidad.
Las representaciones diplomáticas en la capital cubana también se estarían abasteciendo ante la posibilidad de una falta de electricidad, combustible e incluso agua en la isla. Esta preparación incluye la revisión de recursos y suministros básicos para hacer frente a un eventual escenario de crisis.
La agencia EFE informó además que algunas empresas extranjeras están adoptando recaudos similares, tanto ante una posible intervención militar ordenada desde Washington como frente a las dificultades internas de Cuba relacionadas con la falta de combustible y la situación económica. Según fuentes consultadas por la agencia, algunas compañías aseguran contar con reservas de combustibles por un tiempo limitado, pero advierten que “mantener la producción” sin la provisión de crudo desde Venezuela y Cuba haría insostenibles sus operaciones en la isla.
En este contexto, familiares de algunos empleados de la multinacional británica Unilever con presencia en Cuba ya habrían sido evacuados ante la incertidumbre sobre lo que podría ocurrir en las próximas semanas, según indicaron fuentes citadas por EFE.
En los últimos días, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha advertido al régimen de Miguel Díaz-Canel y ha señalado que “está a punto de caer”. En términos similares se ha pronunciado el secretario de Estado, Marco Rubio, quien afirmó que “si estuviera en La Habana, estaría preocupado, aunque fuera un poco”.
EFE
