El gobierno de Cuba anunció este viernes un plan de medidas de emergencia en los sectores de energía, trabajo, transporte y educación, que incluye la restricción de la venta de combustible, la reducción de los viajes entre provincias por ómnibus y trenes, el cierre de hoteles y la disminución de la semana laboral a cuatro días, de lunes a jueves, con el objetivo de enfrentar la crisis energética que sufre la isla por las sanciones de Estados Unidos y “garantizar la vitalidad” del país.
Las medidas, aprobadas en una reunión del Consejo de Ministros, entrarán en vigor el lunes y buscan “proteger y asegurar los servicios básicos a la población”, según explicó el viceprimer ministro y ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, Oscar Pérez-Oliva Fraga, en un programa de la televisión cubana, de acuerdo con lo publicado por la AFP.
Entre las disposiciones anunciadas se encuentran la restricción de la venta de combustible, la reducción de los viajes interprovinciales por ómnibus y trenes, el cierre de hoteles y el acortamiento de la semana laboral a cuatro días, de lunes a jueves. En el ámbito educativo, se reducirá el horario de estudio en las escuelas y las universidades aplicarán un sistema de clases semipresencial.
Pérez-Oliva Fraga señaló que las políticas de presión de la administración de Donald Trump “nos llevan a aplicar un grupo de decisiones, en primer lugar para garantizar la vitalidad de nuestro país, de los servicios fundamentales, sin renunciar al desarrollo”. Añadió que “tenemos dos frentes: la producción de alimentos y la producción de electricidad”, y subrayó que las medidas también persiguen “la protección de las actividades fundamentales que generan divisas”.
El viceprimer ministro indicó que “el combustible (existente) se destina a la protección de los servicios esenciales de la población y a las actividades económicas imprescindibles”. En el programa de televisión en el que se explicaron las medidas también participaron los ministros de Educación, Educación Superior, Trabajo y Transporte.
Cuba, bajo embargo económico de Estados Unidos desde hace más de seis décadas, atraviesa una grave crisis económica, descrita como la peor desde la implosión del bloque soviético en 1991. En una comparecencia en cadena de radio y televisión el jueves, el presidente Miguel Díaz-Canel había adelantado que su gobierno contaba con un plan “para enfrentar el desabastecimiento agudo de combustible”, que atribuyó a la política de “máxima presión” de la administración de Donald Trump contra la isla. “Sé que vamos a vivir tiempos difíciles”, añadió Díaz-Canel.
AFP
