Amigos del expresidente Joe Biden han expresado preocupación por un aumento en su fatiga, la cual atribuyen a su continua batalla contra una forma agresiva de cáncer de próstata y el tratamiento asociado. Aunque sus asistentes afirman que se encuentra bien, otras fuentes cercanas han mencionado un incremento en el cansancio como motivo de inquietud, vinculándolo a su tratamiento médico.
Según informes de The Washington Post, cuatro amigos que conversaron con Biden en los últimos meses indicaron no haber recibido actualizaciones sobre su salud. Sin embargo, señalaron al medio que, en las últimas semanas, Biden ha parecido, en ocasiones, más fatigado, un estado que atribuyen a la tensión del cáncer que maneja y a su tratamiento. Una quinta persona, no obstante, declaró que Biden está activo y comprometido, y se mantiene «animado y positivo sobre su pronóstico dada su respuesta favorable al tratamiento».
Biden fue diagnosticado en 2025 con cáncer de próstata en etapa 4 que ha hecho metástasis en los huesos, una condición que expertos médicos consideran «incurable». En el momento del anuncio inicial, su oficina informó que el cáncer tenía una puntuación de Gleason de 9, en una escala de 6 a 10, lo que significa que se encuentra entre las formas más agresivas y con mayor probabilidad de propagarse rápidamente, especialmente a la columna vertebral.
El equipo de Biden comunicó el 11 de octubre de 2025 que estaba recibiendo radioterapia en Penn Medicine Radiation Oncology en Filadelfia. Previamente, ya había estado recibiendo terapia hormonal en forma de píldoras. El 20 de octubre de 2025, Biden tocó la campana ceremonial tras completar su ciclo de tratamiento de radiación, un momento que su hija, Ashley, describió como una pequeña celebración en su lucha contra la enfermedad.
Sus asistentes también han sostenido que el expresidente, de 83 años, se encuentra bien y continúa con sus actividades, incluyendo la escritura de sus memorias y la preparación para próximas apariciones públicas. Biden tiene programado viajar a Carolina del Sur el 27 de febrero para pronunciar un discurso conmemorando el sexto aniversario de su victoria en las primarias en ese estado.
En septiembre de 2025, Biden también se sometió a una cirugía para extirpar varias lesiones de cáncer de piel de su cabeza. A lo largo de 2025, el expresidente mantuvo una agenda pública, asistiendo al funeral del Papa Francisco en abril y al funeral del exvicepresidente Dick Cheney en noviembre, además de aparecer en el funeral de Tatiana Schlossberg en enero.
El Nacional.-
