Las autoridades articularon un operativo para localizar a Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho”, a partir de información de inteligencia de Estados Unidos, el seguimiento a una pareja sentimental y la identificación de un escondite en una zona boscosa.
De acuerdo con los hechos descritos, la cooperación con agencias de inteligencia estadounidenses permitió obtener datos sobre los movimientos y el entorno cercano de “El Mencho”. Entre esos elementos se incluyó la vigilancia y rastreo de una pareja sentimental, considerada un punto clave para aproximarse al paradero del objetivo.
La operación se concentró en un área de difícil acceso, caracterizada por su cobertura forestal, donde se localizó un escondite que habría sido utilizado como refugio. La presencia de esta infraestructura en el bosque fue uno de los factores determinantes para planificar el despliegue.
El uso de inteligencia extranjera, la observación de vínculos personales y la localización de un escondite en una zona boscosa se combinaron como ejes centrales del dispositivo diseñado para dar con “El Mencho”. No se incluyeron en los hechos datos adicionales sobre el desarrollo táctico del operativo, la cronología detallada ni el desenlace específico de la intervención.
El Nacional.-
