Para deleitar el paladar con una textura perfecta, prepara un cheesecake que conquista desde el primer bocado.
Bajo el espíritu de transformar los postres clásicos en momentos de conexión, Natulac presenta una propuesta irresistible: un cheesecake preparado con la cremosidad de la Leche Condensada Natulac, ideal para quienes buscan un postre sofisticado pero sencillo de elaborar en casa. Esta receta no es solo una preparación culinaria; es una experiencia sensorial que une la intensidad del queso crema con la dulzura equilibrada que caracteriza a la marca.
La Leche Condensada Natulac, protagonista de esta preparación, es reconocida por su calidad superior y su capacidad para aportar una textura sedosa que eleva cualquier postre a un nivel profesional. Al combinarla con una base de galletas crujientes, se logra un equilibrio de contrastes que reafirma el compromiso de la marca con el placer y la excelencia gastronómica.
Su versatilidad permite personalizarlo con diversos toppings, desde una clásica mermelada de fresas hasta frutas frescas de temporada, convirtiéndolo en el obsequio perfecto para celebrar ocasiones especiales o simplemente para consentir a la familia con un detalle excepcional.
Cheesecake clásico
Ingredientes (para compartir momentos especiales):
1 lata (397 g) de Leche Condensada Natulac. 500 g de queso crema a temperatura ambiente. 3 huevos grandes. 1 cucharadita de esencia de vainilla. 200 g de galletas de vainilla trituradas. 80 g de mantequilla fundida. Frutos rojos o mermelada para decorar.
Preparación:
La base: Mezclar las galletas trituradas con la mantequilla fundida hasta obtener una arena húmeda. Presionar firmemente en el fondo de un molde previamente engrasado y refrigerar por 15 minutos. El relleno: Batir el queso crema hasta que esté suave y sin grumos. Añadir la Leche Condensada Natulac poco a poco, batiendo a velocidad baja. Integración: Incorporar los huevos uno a uno y la vainilla, mezclando solo lo necesario para obtener una crema homogénea. Horneado: Verter la mezcla sobre la base de galletas. Hornear a 160 °C durante 45-50 minutos o hasta que los bordes estén firmes y el centro ligeramente vibrante. El toque final: Dejar enfriar a temperatura ambiente y luego refrigerar por un mínimo de 4 horas (preferiblemente toda la noche). Antes de servir, cubrir con frutos rojos para aportar frescura y un contraste visual vibrante.
Con esta iniciativa, Natulac invita a convertir cualquier día en una celebración, demostrando que el arte de la repostería es un gesto de amor que se comparte mejor con ingredientes de confianza.
Especial.-
