El Reino Unido ha aceptado que Estados Unidos utilice bases británicas para lanzar ataques defensivos destinados a destruir misiles y lanzaderas iraníes, según anunció el primer ministro Keir Starmer.
Starmer subrayó que el Reino Unido no participará en ataques ofensivos y que la decisión de no involucrarse en este tipo de operaciones fue deliberada, con el objetivo de favorecer una solución negociada para la región.
De acuerdo con la misma información, Alemania, Francia y el Reino Unido se han declarado dispuestos a tomar medidas defensivas contra Irán, en un marco de actuación centrado en la contención de amenazas y en la protección frente a posibles ataques.
El Nacional.-
