Alejo Vidal-Quadras, ex vicepresidente del Parlamento Europeo (2004-2007) y experto en política exterior, ha ofrecido un análisis sobre las transiciones políticas en Venezuela e Irán, destacando similitudes entre ambos regímenes tras eventos recientes. Su perspectiva surge luego de la extracción del ex dictador acusado de narcoterrorismo y el fallecimiento del ayatolá supremo Ali Jamenei en Irán.
Según Vidal-Quadras, ambos países han mantenido una alianza de 27 años, compartiendo características como ser «una casta dictatorial y cleptocrática que saquean las riquezas de su país, con ausencia total de democracia y una represión sin límites sobre la población». Ambos regímenes, además, comparten a Estados Unidos como un poderoso enemigo y forman parte de un eje de naciones hostiles al Occidente democrático.
Situación en Venezuela
En Venezuela, la situación actual se caracteriza por el sometimiento del gobierno, con Delcy Rodríguez, encargada interina de Venezuela, a los dictados de Washington, en una fase que Vidal-Quadras describe como distinta. El ex vicepresidente europeo señala que la «extracción» del ex dictador acusado de narcoterrorismo abre la posibilidad de una transición más manejable en Venezuela, al considerar que el país estaba en manos de una «banda criminal» más que de un Estado.
No obstante, Vidal-Quadras advierte que Delcy Rodríguez, encargada interina de Venezuela, Diosdado Cabello, Jorge Rodríguez y el general Vladimir Padrino López son figuras que, según su opinión, representan elementos criminales del régimen chavista. La oposición venezolana, liderada por María Corina Machado, deberá actuar con determinación para establecer condiciones para elecciones libres, aunque Vidal-Quadras especula sobre un posible pacto de inmunidad para los miembros del chavismo a cambio de la democratización.
Desarrollo en Irán
En Irán, la muerte de Jamenei se produjo en el marco de una operación combinada de Estados Unidos e Israel, que incluyó bombardeos a centros logísticos y fábricas de misiles el sábado 28 de febrero, en un contexto de deterioro económico y revueltas internas. Para Irán, el ex vicepresidente europeo prevé una solución más radical debido a la fuerte estructura estatal, incluyendo las fuerzas armadas y la Guardia Revolucionaria, esta última designada recientemente como organización terrorista por la Unión Europea.
Vidal-Quadras sugiere que la transición en Irán debería conducir a una república secular y democrática, con un gobierno interino que convoque una asamblea constituyente. Destaca el plan de diez puntos de Maryam Rajavi, presidenta del Consejo Nacional de Resistencia de Irán, como una guía para este proceso. El análisis de Vidal-Quadras subraya que, si bien las transiciones en ambos países presentan desafíos, la oportunidad de desmantelar regímenes que considera «terroristas e inicuos» podría cambiar significativamente el panorama global y de Oriente Medio.
La Unión Europea, a pesar de su «pusilanimidad», podría contribuir cerrando embajadas iraníes y aumentando las sanciones económicas, aunque Vidal-Quadras considera que su contribución militar será irrelevante y que su impacto general será limitado.
El Nacional.-
