Caracas, Venezuela – Delegaciones técnicas de Colombia y Venezuela instalaron recientemente en Caracas la Comisión de Seguimiento del Acuerdo parcial comercial No. 28, marcando la reactivación del diálogo institucional en materia de comercio entre ambos países. El objetivo es ordenar la relación comercial y fortalecer el intercambio, aunque persisten obstáculos significativos para una integración total.
Avances Institucionales y Desafíos Pendientes
A pesar de los avances institucionales, la integración comercial entre las dos naciones se mantiene lejos de una normalización completa. La ministra de Comercio, Industria y Turismo de Colombia, Diana Marcela Morales, quien encabezó la delegación colombiana, enfatizó que la construcción de un marco más claro y estable dotará a la relación comercial de mayor previsibilidad. La agenda inicial de la comisión se centra en facilitar el paso de bienes, reducir los costos logísticos y armonizar los requisitos sanitarios y fitosanitarios en la frontera, priorizando la optimización de procesos fronterizos y el desarrollo del sector agroindustrial.
Sin embargo, la presidenta ejecutiva de la Cámara de Comercio Colombo Americana (AmCham Colombia), María Claudia Lacouture, advirtió que “la percepción de una normalización total del comercio bilateral no corresponde a la realidad”. Según Lacouture, los resultados obtenidos se explican por la reapertura fronteriza en 2022 y la concentración de la demanda venezolana en rubros donde Colombia tiene capacidad de respuesta rápida, como alimentos, químicos y plásticos. La dirigente insistió en la importancia de transmitir información precisa sobre el proceso de integración.
Entre los retos principales se encuentran la agilización de procesos en fronteras y la reducción de costos para el transporte de mercancías. Autoridades de ambos países han destacado la urgencia de establecer reglas claras para empresas y actores económicos, así como homologar procedimientos y fijar criterios sanitarios y fitosanitarios para garantizar un comercio seguro y eficiente.
Impacto de las Sanciones Internacionales en el Comercio
Las sanciones internacionales representan una de las restricciones más severas sobre el intercambio bilateral. María Claudia Lacouture señaló que este factor afecta tanto la venta de productos como la gestión de pagos en Venezuela, debido al temor de las empresas a posibles acciones de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de Estados Unidos. Esta situación obliga a las empresas a operar bajo parámetros de cumplimiento muy estrictos y a ejecutar controles previos rigurosos antes de concretar cualquier acuerdo.
Como consecuencia, las operaciones actuales entre ambos países se realizan de manera más medida, con validación previa de pagos, bancos y contrapartes. La integración aún enfrenta limitaciones institucionales y operativas que requieren solución para permitir un crecimiento real y una mayor fluidez en la relación comercial.
