La fiscal general de Colombia, Luz Adriana Camargo, ha emitido una orden de captura contra Iván Márquez, cabecilla de la Segunda Marquetalia, por su presunta responsabilidad en el magnicidio del candidato presidencial Miguel Uribe Turbay.
Las autoridades colombianas ofrecen una recompensa superior al millón de dólares por información que contribuya al esclarecimiento del crimen. Según fuentes de inteligencia citadas por el programa La Noche de NTN24, Márquez permanece en el estado Amazonas venezolano, frente a Puerto Carreño, en la frontera con Colombia. Investigadores indican que viviría en esta región custodiado por un anillo de seguridad de aproximadamente 100 individuos. Previamente, habría residido en una zona de invasión de Caracas junto a un familiar para evitar sospechas, aunque desde 2026, testigos lo han ubicado frecuentemente en el estado Amazonas.
María Claudia Tarazona, esposa de Miguel Uribe Turbay, expresó su confianza en que se hará justicia. Tarazona declaró que «esas órdenes (del asesinato de Miguel) no solamente vienen de la Segunda Marquetalia», y afirmó que «está involucrado el gobierno venezolano, la plata y el dinero que fue entregado para organizar toda la estructura criminal en Colombia, específicamente en Bogotá, sale de Venezuela». Asimismo, manifestó su expectativa respecto al gobierno colombiano, señalando que «Gustavo Petro en este momento ha guardado silencio», y añadió que «Gustavo Petro es socio y aliado del ex dictador acusado de narcoterrorismo». Exigió al presidente Petro «que tenga algo de responsabilidad y de cordura frente a los colombianos y por lo menos haga un pronunciamiento, una exigencia para que Venezuela entregue a este criminal».
La orden de captura también incluye a otros seis cabecillas de la organización. Entre ellos se encuentra José Manuel Sierra Sabogal, alias ‘El Zarco Aldinever’, identificado como la mano derecha de Márquez y quien habría determinado el crimen por orden directa de este jefe guerrillero. Sierra Sabogal tenía el estatus de negociador de paz, designado por el presidente Petro para participar en las conversaciones de la denominada «paz total» con la Segunda Marquetalia.
La situación de Iván Márquez y las órdenes de captura emitidas continúan siendo un punto de atención en las relaciones entre Colombia y Venezuela, con llamados a la acción por parte de familiares de las víctimas.
