El exjuez español expresó su apoyo a la expresidenta argentina, quien cumple condena en su domicilio.
El exjuez español Baltasar Garzón se reunió este viernes con la expresidenta argentina Cristina Fernández en su domicilio de Buenos Aires. El encuentro tuvo lugar mientras Fernández cumple una condena de seis años de prisión, y Garzón manifestó su apoyo a la exmandataria.
Durante la reunión, ambos dialogaron sobre el avance de la extrema derecha en países como España, Argentina, Italia y Estados Unidos. También abordaron la multitudinaria manifestación por el 50 aniversario del golpe de Estado de 1976 en Argentina, las causas judiciales que Fernández enfrenta y la decisión del presidente chileno, José Antonio Kast, de retirar el apoyo a la candidatura de Michelle Bachelet para la secretaría general de las Naciones Unidas.
Antes del encuentro, Garzón había calificado la situación de Fernández como «absolutamente injusta» y un ejemplo de ‘lawfare’ (persecución judicial por motivos políticos). El exjuez cuestionó el proceso de la «Causa Vialidad», señalando que «nunca debería haber habido una sentencia condenatoria» y que no hay «autoría ni directa ni indirecta» por parte de ella.
Asimismo, Garzón criticó el proceder de la justicia en otras causas que enfrenta la expresidenta, como la del «memorándum de Irán», que describió como una «absoluta demencia», y la causa «Cuadernos», donde mencionó la destrucción de documentos y la aparición de fotocopias sin originales.
A juicio de Garzón, el objetivo de la justicia argentina es «neutralizar a una líder política» y criticó el uso de la justicia para «destruir civilmente a una persona» por discrepancias políticas. Concluyó que «eso tiene que cesar», ya sea ante tribunales internos o instancias internacionales.
Garzón se encuentra en Argentina para participar en los actos de conmemoración del 50 aniversario del golpe militar, donde también ha sido homenajeado por su papel en la justicia para las víctimas de la dictadura de 1976-1983. Es conocido por haber emitido una orden de detención contra Augusto Pinochet en 1998 y por su participación en la defensa de Julian Assange, entre otros casos.
Cristina Fernández cumple prisión domiciliaria desde el 17 de junio de 2025, tras la confirmación por la Corte Suprema de una condena de seis años e inhabilitación para ejercer cargos públicos por irregularidades en la concesión de obras viales durante su mandato.
