Dos meses después del colapso en el túnel de trasvase del sistema hídrico Turimiquire, ocurrido el 22 de febrero, el suministro de agua en varias zonas del estado Sucre depende significativamente de la iniciativa de vecinos, organizaciones y empresas. Los municipios de Sucre (Cumaná), Bolívar (Marigüitar) y Cruz Salmerón Acosta (Araya) son los más afectados por esta situación.
El derrumbe del túnel interrumpió el flujo de agua, dejando a miles de habitantes sin acceso regular al servicio. Ante la escasez, residentes de localidades como Guatacaral, en la parroquia San Juan, han transformado sus viviendas en centros de distribución, conectando mangueras a la calle para abastecer a la población que llega desde Cumaná, según reportó Radio Fe y Alegría.
Mari Flores, una de las vecinas que facilita el suministro, relató que «Nos paramos a las 6:00 am a suministrarles la manguera a cada habitante de Cumaná hasta las 12:00 o 1:00 de la madrugada y lo hacemos sin ningún beneficio». En el mismo sector, Ernesto Javier indicó que la atención comienza incluso antes, asegurando que «La gente ha llegado a buscar su agua, no se le está negando a ninguno». Eli Padrón, en San José de Cumaná, también habilitó su casa con un aviso de «agua gratis», atendiendo desde las 5:30 de la mañana hasta la madrugada.
Quienes mantienen estos puntos de distribución han señalado la precariedad de los recursos, como mangueras y llaves, lo que dificulta la gestión y genera desperdicio. Richard Bermúdez hizo un llamado a las autoridades, indicando que «Necesitan el apoyo de las autoridades para que traigan unos rollos de manguera y unas llaves».
La Cruz Roja Venezolana, filial Cumaná, está distribuyendo más de 5.000 litros de agua potable diariamente, obtenida del río Manzanares y sometida a controles de calidad en Cumaná, Caracas y Barcelona, según su presidenta Ninoska Villalba. Cáritas Cumaná también contribuye con kits de higiene y pastillas potabilizadoras para familias vulnerables, aunque su director, Rodolfo Muñoz, advirtió sobre la limitación de recursos.
Organizaciones no gubernamentales, empresas y grupos religiosos han adaptado camiones para llevar agua a diversas comunidades. En Campeche, donde el servicio por tuberías puede tardar hasta nueve días, estas jornadas se han convertido en la principal fuente de abastecimiento. Alfredo Pérez, habitante de la zona, expresó su agradecimiento y solicitó al gobierno «que haga un poquito más de esfuerzo». La situación persiste sin una solución definitiva a la interrupción del sistema Turimiquire.
El Nacional.-
