La misión, que busca preparar futuros alunizajes, sufrió retrasos y precede a Artemis IV, prevista para 2028.
La misión Artemis II, con cuatro astronautas a bordo, despegó este miércoles desde Florida con destino a la Luna, donde realizará un viaje de diez días para orbitar el satélite natural sin descender a su superficie. Los tripulantes Reid Wiseman, Christina Koch, Victor J. Glover y Jeremy Hansen efectuarán diversas maniobras de preparación para futuros alunizajes.
Desde 1972, ningún ser humano ha pisado la superficie lunar, un hito logrado por última vez durante el programa Apolo. La misión Artemis II, que sufrió varios atrasos desde su previsión inicial para noviembre de 2024, busca sentar las bases para el retorno humano a la Luna, con el primer alunizaje previsto para la misión Artemis IV en 2028. El programa Apolo, en contraste, se desarrolló en el contexto de la Guerra Fría con una financiación significativa, llegando a representar casi el 5% del presupuesto federal de EE.UU. antes de su cancelación en 1972 debido a costos elevados y prioridades cambiantes.
El programa Artemis, establecido en 2017 con un costo estimado de 93.000 millones de dólares hasta la fecha, tiene como objetivo la exploración científica, la obtención de beneficios económicos y el establecimiento de una base para futuras misiones tripuladas a Marte. A diferencia del programa Apolo, Artemis opera bajo un modelo de asociación público-privada, con empresas como SpaceX y Blue Origin seleccionadas para desarrollar los módulos de aterrizaje que transportarán a los astronautas a la superficie lunar.
Los futuros alunizajes del programa Artemis se dirigirán al polo sur de la Luna, una región de interés estratégico debido a la presencia de recursos como tierras raras, metales y agua. Esta elección también busca adelantarse a la misión tripulada que China tiene prevista para la misma región en 2030. El Tratado sobre el Espacio Ultraterrestre de las Naciones Unidas de 1967 establece que ningún país puede ser propietario de la Luna. Una de las particularidades de la misión Artemis II es que sus astronautas se convertirán en los primeros humanos en más de 50 años en observar directamente la cara oculta de la Luna. La astronauta Christina Koch destacó que «los ojos humanos son uno de los mejores instrumentos científicos que tenemos» para esta observación.
La misión Artemis II representa un paso clave en la reanudación de la exploración lunar tripulada, preparando el camino para futuras expediciones que buscan establecer una presencia humana sostenible en el satélite y, eventualmente, en Marte.
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