¡Hola, mis queridas nietas! Acérquense, que hoy la abuela viene con un secreto de mi mermelada de guayaba. Olvídense de lo mismo de siempre, que yo no estoy para repetir historias como si fuera un disco rayado. Aquí vinimos a hablar de sabor real, de ese que te pone a vibrar el paladar y te deja la energía en el tope.
Miren, mis niñas, a veces veo a David Hasselhoff (o como se escriba) y me da una cosita… el pobre ya está más lento que Internet Explorer, todo viejito y oxidado. Pero miren a su abuela: ¡yo sigo teniendo más sabor que un frasco de mermelada recién abierto! Mientras el pobre David no corre ya en las playas de Baywatch, ni detrás del Auto Fantástico, yo estoy aquí dándole cátedra de cómo mantenerse vigente.
¿Y lo de los osos de Coca-Cola y Pepsi? ¡Por favor! Unos dándoselas de reyes de la Navidad con su bufanda roja y los otros queriendo robarles el show a punta de actitud. ¡Qué intensos me salieron! Mucha nieve y mucho abrazo polar, pero a esos peluches les da un ataque de nervios si les soplan el puesto. Al final, tanta guerra fría para nada, porque aquí el único trono que importa es el de mis mermeladas.
Las que no fallan
Si quieren hablar de cosas que sí valen la pena, hablemos de mi línea de Mermeladas Secretos de la Abuela. Tenemos los sabores que nunca fallan: fresa, guayaba y piña.
Pero si se sienten atrevidas, tienen que probar la línea gourmet que incluye la delicia de melocotón y ron, que tiene ese toque clandestino para las que saben que la vida se disfruta con un poquito de fuego. Y ni les cuento de la de mango, piña y jengibre; eso es una locura tropical, tan exótica y moderna, que hasta parece que la programé en un curso de Inteligencia Artificial.
Es el sabor que usaría Eleven en Stranger Things si quisiera recuperar sus poderes con estilo, porque esa serie me tiene pegada al techo, igualito que cuando me quedaba viendo Nip/Tuck y soñaba con ser una de esas divas operadas (pero al natural, ¡como mis frutas!).
Para que no digan que solo vengo a echar lengua, aquí les dejo el “blueprint” para una merienda nivel diosa. Agárrense:
El Smoothie “Upside Down”
· 2 cucharadas de mi mermelada de fresa (la que manda en el bloque).
· 1 cambur bien maduro.
· Un chorrito de leche de coco (para que se sientan en el Caribe).
· El secreto: licúenlo con hielo y pónganle un toque de granola por encima. ¡Eso las va a dejar más despiertas que un episodio de suspenso!
El Dip “Abuela Tech”
· Mezclen queso crema con mi mermelada de mango, piña y jengibre.
· Úsenlo para untar galletas saladas o incluso para ponérselo a unos tequeños.
· ¡Es un “glitch” de sabor que nadie se va a esperar!
Especial.-
