El Comité Olímpico Internacional (CIO) anunció una nueva política que exige la verificación genética para las atletas que compiten en deportes femeninos, con el objetivo de asegurar la participación exclusiva de mujeres biológicas. La medida fue comunicada el jueves por la presidenta del CIO, Kirsty Coventry, y generó una reacción inmediata de la corredora olímpica estadounidense Nikki Hiltz.
La nueva normativa del CIO, aplicable a partir de los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, establece que la elegibilidad para las categorías femeninas estará «ahora limitada a mujeres biológicas, determinadas sobre la base de un cribado genético único del gen SRY». Según el organismo, esta decisión se tomó tras consultar a un panel de expertos y busca proteger la equidad, la seguridad y la integridad en la categoría femenina, así como garantizar la igualdad de oportunidades para las mujeres en el deporte de élite.
Nikki Hiltz, atleta olímpica que se identifica como transgénero no binaria, expresó su desacuerdo con la política a través de una publicación en Instagram. Hiltz calificó la medida de «estúpida» y afirmó que no resuelve un problema existente, señalando que «cero mujeres trans compitieron en los Juegos Olímpicos de París» y solo «una levantadora de pesas trans compitió en Tokio 2021 y no ganó una medalla». La atleta argumentó que los «ataques a las personas trans han llevado consistentemente a una mayor vigilancia y regulación de los cuerpos de TODAS las mujeres».
La presidenta del CIO, Kirsty Coventry, defendió la política, declarando que «como exatleta, creo apasionadamente en el derecho de todos los olímpicos a participar en una competición justa». Coventry añadió que la política «se basa en la ciencia y ha sido liderada por expertos médicos», enfatizando que «no sería justo que los hombres biológicos compitieran en la categoría femenina» y que, en algunos deportes, «simplemente no sería seguro». Hiltz, por su parte, ha ganado una medalla de plata en el Campeonato Mundial de Pista Cubierta de 2024 y una de oro en los Juegos Panamericanos de 2019, y compitió en los Juegos Olímpicos de París 2024.
La implementación de esta política marca un cambio significativo en las normativas de elegibilidad del CIO y se espera que continúe siendo objeto de debate en la comunidad deportiva internacional a medida que se acercan los próximos eventos olímpicos.
