El Comité Olímpico Internacional reintroduce pruebas genéticas de feminidad tras casi 30 años de abolición.
El Comité Olímpico Internacional (COI) anunció este jueves nuevas medidas que condicionan la participación de deportistas transgénero e intersexuales en las competencias femeninas de cara a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. La decisión implica la reintroducción del test genético de feminidad, una práctica que había sido abolida por casi 30 años.
Según la información difundida por el COI tras una reunión de su comisión ejecutiva, la admisión para las competencias femeninas estará ahora «reservada a personas de sexo biológico femenino» que no sean portadoras del gen SRY. Esta normativa excluye la participación de deportistas transgénero y a parte de los intersexuales que, siendo portadoras de variaciones genéticas naturales, son consideradas niñas desde su nacimiento. La medida revierte las reglas de 2021, las cuales permitían a cada federación deportiva establecer su propia política de elegibilidad.
La aplicación de esta nueva política marca un retorno a los tests cromosómicos de feminidad que se utilizaron en las competencias olímpicas entre 1968 y 1996. El organismo aclaró que la normativa no será retroactiva, lo que significa que no afectará los resultados de ediciones anteriores, incluyendo los de París 2024.
Esta decisión es una de las primeras acciones estrictas tomadas bajo la presidencia de la zimbabuense Kirsty Coventry, elegida hace un año. Las pruebas, que estarán a cargo de las federaciones internacionales y entidades deportivas nacionales, se realizarán mediante test de saliva, raspado bucal o muestra de sangre.
El COI indicó que los deportistas solo deberán someterse a esta prueba una vez en su vida, sin necesidad de realizarla de manera periódica.
