Aerolíneas de diversas partes del mundo cancelaron el sábado sus vuelos con destino a Oriente Medio. Esta medida se produjo tras un ataque conjunto de Estados Unidos e Israel contra Irán y el consecuente cierre del espacio aéreo en múltiples países de la región.
Compañías aéreas como Lufthansa, Air France y Turkish Airlines se vieron afectadas, interrumpiendo operaciones en un corredor aéreo crucial que conecta Europa, Asia y África. Este corredor es fundamental para el tráfico global, movilizando a millones de pasajeros anualmente.
El Ministerio israelí de Transportes anunció el cierre de su espacio aéreo a vuelos civiles, recomendando a los viajeros no acudir a los aeropuertos hasta nuevo aviso. El espacio aéreo iraní también fue cerrado, junto con los de Qatar, Irak, Kuwait y Baréin. Los Emiratos Árabes Unidos y Siria implementaron cierres parciales y temporales.
Air France informó la anulación de sus vuelos a Tel Aviv y Beirut el sábado, extendiendo posteriormente las cancelaciones a Dubái y Riad ese mismo día, y a Tel Aviv para el domingo. El grupo Lufthansa canceló conexiones a Tel Aviv, Beirut, Amán, Erbil y Teherán hasta el 7 de marzo, y suspendió temporalmente vuelos a Dubái y Abu Dabi hasta el domingo.
Otras aerolíneas que suspendieron sus servicios incluyen Iberia Express, con su vuelo diario a Tel Aviv cancelado hasta el 3 de marzo, y British Airways, que interrumpió sus vuelos a Tel Aviv y Baréin hasta la misma fecha. Swiss, Norwegian, Scandinavian (SAS), Finnair, Aegean Airlines y Air India también realizaron cancelaciones. La agencia de transporte aéreo rusa comunicó la interrupción de todos sus vuelos comerciales hacia Irán e Israel.
El ataque «de gran envergadura» de Estados Unidos e Israel contra Irán, que motivó estas suspensiones, se produjo tras semanas de advertencias sobre una posible intervención militar.
El Nacional.-
