Un ataque de fuerzas del régimen cubano contra una lancha procedente de Florida el 25 de febrero de 2026 dejó un saldo de cuatro tripulantes muertos y seis heridos, en un incidente que ha incrementado las tensiones entre Estados Unidos y Cuba y que está bajo investigación de varias agencias estadounidenses.
Según la información disponible, la embarcación, identificada con la matrícula FL7726SH, transportaba a diez civiles cuando fue interceptada en la zona de Cayo Falcones, en la provincia de Villa Clara, Cuba. Como resultado de la acción de las autoridades cubanas, cuatro de las personas a bordo murieron y las otras seis resultaron heridas.
Las autoridades cubanas sostienen que los ocupantes de la lancha estaban armados y tenían la intención de realizar una infiltración terrorista en territorio cubano. A partir de esa versión, el régimen justificó la intercepción y el ataque contra la embarcación.
El gobierno de Estados Unidos ha solicitado una investigación del incidente. Entre las agencias involucradas se encuentran el Departamento de Seguridad Nacional (Department of Homeland Security) y la Guardia Costera estadounidense (U.S. Coast Guard), que participan en la recopilación y análisis de la información disponible sobre lo ocurrido en Cayo Falcones.
De acuerdo con lo reportado, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó que la respuesta de su país se ajustará a los resultados de la investigación en curso sobre el ataque a la lancha de Florida en aguas cubanas. El hecho ha añadido un nuevo punto de fricción a la ya compleja relación entre Washington y La Habana.
ADN Cuba.-
