La justicia argentina ordenó 45 días de prisión preventiva para un ciudadano venezolano sospechoso de integrar el Tren de Aragua, una organización criminal transnacional que ha extendido sus operaciones desde las cárceles de Venezuela hacia distintos países de América. El hombre fue detenido en la ciudad de Ituzaingó, provincia de Corrientes, cuando presuntamente intentaba abordar una embarcación hacia Paraguay sin documentación legal.
Según lo informado por el medio argentino La Nación, el operativo fue llevado a cabo por la Prefectura Naval. El sospechoso, identificado como José F. P. V., presenta un perfil delictivo con antecedentes en varios países, de acuerdo con informes de Interpol Venezuela y del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (Homeland Security). En su país de origen registra antecedentes por homicidio intencional y porte de armas.
En enero de 2025, el sospechoso fue expulsado de Estados Unidos, donde había permanecido en prisión por ingreso ilegal. Durante su reclusión en ese país, exámenes médicos constataron la presencia de una bala alojada en su abdomen y 20 cicatrices de arma blanca. El detenido atribuyó estas marcas a un pasado en el Ejército venezolano.
No obstante, sus tatuajes y su comportamiento violento, sumados a un pedido de captura en Canadá por lesiones agravadas, fueron considerados elementos que lo vinculan con la simbología y los métodos del Tren de Aragua. Imágenes difundidas muestran parte de los tatuajes del ciudadano venezolano detenido en Corrientes.
En Argentina, el caso se enmarca en una investigación más amplia sobre la presencia del Tren de Aragua en el país. Los detectives judiciales procuran establecer si el detenido intentaba contactar a la célula liderada por Guillermo Rafael Boscán Bracho, alias Yiyi, uno de los criminales más buscados de Venezuela. Boscán fue procesado en septiembre pasado junto a otros 13 sospechosos en la provincia de Corrientes.
De acuerdo con la información disponible, la organización encabezada por Yiyi operaba en Argentina bajo una fachada de normalidad en exclusivos clubes de campo, donde se dedicaba presuntamente al lavado de activos y al financiamiento de actividades terroristas. La fiscalía intenta determinar si la presencia del nuevo detenido en Corrientes tenía como objetivo reforzar la capacidad operativa de esta estructura, considerada parcialmente desmantelada tras los procesamientos anteriores.
El caso también expone la vulnerabilidad de los pasos fronterizos no habilitados en el norte de Argentina, especialmente en las provincias de Salta y Misiones, utilizados para el cruce irregular de personas. El imputado reconoció haber transitado por Colombia, Ecuador, Perú, Chile, Estados Unidos, Canadá y Bolivia antes de su captura en territorio argentino.
Las autoridades advirtieron que la falta de información inicial sobre el sospechoso en bases de datos regionales evidenció la necesidad de reforzar la cooperación en materia de inteligencia criminal. Según los datos disponibles, esta carencia de integración y respuesta coordinada favorece la expansión del Tren de Aragua, considerado un riesgo para la seguridad pública en todo el hemisferio.
El Nacional
