El gobierno de Chile, a través de su ministro de Relaciones Exteriores Alberto van Klaveren, ha rechazado este miércoles las recientes declaraciones del fiscal general de Venezuela, Tarek William Saab. Saab había acusado al presidente chileno, Gabriel Boric, de utilizar el caso del exmilitar venezolano asesinado, Ronald Ojeda, como un medio para atacar al gobierno de Nicolás Maduro.
Durante su visita oficial a Nueva Delhi, el canciller chileno declaró, según informa EFE, que «ya estamos acostumbrados a estas salidas de un fiscal que obviamente es una pieza clave en la maquinaria del gobierno venezolano». Van Klaveren añadió que en Venezuela «no existe separación de poderes» y que no se deben tomar en serio las declaraciones de Saab, quien «no tiene la mínima autoridad para pronunciarse sobre nuestro país y sobre nuestra autoridad».
Estas declaraciones surgieron luego de que Saab afirmara que Boric utilizaba el asesinato de Ojeda como una estrategia política, describiendo la investigación chilena como «pirata» y «mediocre». En una conferencia de prensa, Saab se refirió al presidente de Chile como «hijastro bastardo de Pinochet» y acusó al gobierno chileno de usar la narrativa venezolana para fines electorales.
La Fiscalía de Chile ha expresado sospechas sobre la implicación del gobierno venezolano en el caso, con testimonios que apuntan a que Diosdado Cabello, ministro del Interior de Venezuela, habría encargado el asesinato a una organización criminal. En este contexto, el ministro Van Klaveren se reunió el viernes con Karim Khan, fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI), entregándole información relevante sobre el asesinato de Ojeda. Chile considera que esta información podría contribuir a la investigación abierta por la CPI en 2021 sobre presuntos crímenes de lesa humanidad en Venezuela, sugiriendo un posible móvil político y la intervención de agentes extranjeros.
EFE