La madre del preso político del 11 de julio (11J) Roberto Pérez Fonseca denunció este lunes el grave deterioro de salud de su hijo y la manipulación médica de su diagnóstico en la prisión de Quivicán, en la provincia de Mayabeque, donde cumple una condena de 10 años de cárcel.
Según un video difundido por el Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH), el médico del penal niega ahora varios padecimientos graves previamente diagnosticados y sostiene que el preso político solo presenta gastritis. Esto ocurre a pesar de que en 2024 se le confirmaron diagnósticos de úlcera duodenal, esofagitis aguda, duodenitis y la presencia de la bacteria Helicobacter pylori.
De acuerdo con la denuncia, el doctor informó recientemente a Pérez Fonseca que “solo tiene gastritis”, desconociendo los resultados de biopsias anteriores realizadas tras episodios de vómitos y heces con sangre. Hasta el momento, el opositor se mantiene con dolores crónicos y recibe inyecciones frecuentes, pero sin lo que su familia considera una atención médica real.
La madre del preso político afirmó que “él sigue con los dolores y cada día empeora. Ya mi hijo tiene las venas endurecidas de tantas veces que se ha tenido que inyectar por los dolores. No hay semana que él no se inyecte, incluso una o dos veces al día”. Añadió que “él no puede seguir con esos dolores sin tratamiento ninguno. ¿Hasta cuándo? Porque inyectarse para quitar el dolor no es tratamiento”, y recordó que, según su denuncia, el régimen le niega la licencia extrapenal.
Pérez Fonseca continúa exigiendo atención médica adecuada y un traslado a un hospital. Fue condenado a 10 años de cárcel por participar en las protestas del 11 de julio de 2021 y romper una foto de Fidel Castro. Actualmente se encuentra recluido en el penal de Quivicán, en Mayabeque.
@ADNCuba
