El Departamento de Justicia de Estados Unidos retiró oficialmente la acusación que señalaba al denominado Cártel de los Soles como organización criminal, al publicar una acusación revisada en la que se elimina cualquier referencia directa a ese grupo, en un giro en la narrativa judicial estadounidense divulgado tras la captura de Nicolás Maduro y la intervención estadounidense en Venezuela.
La acusación original, presentada en 2020, incluía al Cártel de los Soles como eje central de los cargos y reforzaba la narrativa contra el gobierno venezolano, empleada durante años por la administración de Donald Trump para vincular al mandatario con actividades de narcotráfico, lo que generó controversia internacional y tensiones diplomáticas.
En 2025, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos designó al supuesto cartel como organización terrorista, replicando el lenguaje de la acusación federal y aumentando la presión política. Posteriormente, el Departamento de Estado aplicó la misma calificación, consolidando la percepción de que representaba una amenaza regional vinculada al narcotráfico y la corrupción institucional.
Sin embargo, especialistas en crimen organizado sostienen que el Cártel de los Soles no corresponde a una estructura criminal formal, sino a un término coloquial venezolano. Analistas explican que el concepto surgió en los años noventa, utilizado para describir a funcionarios corruptos relacionados con el tráfico de drogas en Venezuela.
La nueva acusación, divulgada tras la captura de Maduro, omite referencias al grupo, lo que se interpreta como un reconocimiento implícito de la falta de sustento jurídico sólido para mantener esa figura en el expediente. Esta rectificación marca un cambio respecto al enfoque previo, en el que el supuesto cartel era presentado como pieza central de la construcción acusatoria.
El contexto de esta modificación incluye la operación militar del 3 de enero de 2026 en Caracas, que incorporó ataques aéreos y la intervención estadounidense, generando debate sobre soberanía nacional y legitimidad política. Tras estos hechos, Maduro y Cilia Flores comparecieron en Manhattan el 5 de enero, donde se declararon no culpables, mientras la comunidad internacional cuestiona la legalidad de la intervención.
La rectificación sobre la intervención estadounidense y la eliminación de las referencias al Cártel de los Soles en la acusación revisada se inscriben en un giro significativo en la política de Washington hacia Venezuela, abriendo un nuevo capítulo en la relación bilateral y en el tratamiento judicial de las acusaciones vinculadas al narcotráfico y a la corrupción institucional en el país sudamericano.
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