La Administración de Donald Trump estaría buscando figuras dentro del régimen cubano que puedan facilitar su derrocamiento o negociar su salida antes de que finalice el año, de acuerdo con un reporte publicado este miércoles por The Wall Street Journal (WSJ).
Según dicho informe, el interés inicial de Estados Unidos para llevar a cabo este plan sería lograr un acuerdo, especialmente después de la operación militar que culminó con la captura del dictador venezolano Nicolás Maduro, aliado cercano del gobierno de La Habana. Altos funcionarios estadounidenses citados por el WSJ señalaron que la economía cubana se encuentra cerca del colapso y que Washington continuará presionando para cortar el suministro de petróleo a la isla.
Paralelamente, se desarrolla la búsqueda de una figura dentro del régimen cubano dispuesta a negociar. Un funcionario estadounidense declaró que se está llevando a cabo la tarea de identificar a esa persona.
«Los gobernantes de Cuba son marxistas incompetentes que han destruido su país y han sufrido un duro revés con el régimen de Maduro, al que son responsables de apoyar», expresó un funcionario. A su juicio, Cuba debería «llegar a un acuerdo antes de que sea demasiado tarde».
De acuerdo con el reporte, funcionarios dentro de la Administración Trump coinciden en que el presidente no respalda las iniciativas de cambio de régimen aplicadas en el pasado, pero estaría dispuesto a negociar siempre que sea posible, como ocurrió en el caso de Venezuela.
Tras la captura de Maduro en Caracas el pasado 3 de enero, Trump afirmó que «no habrá más petróleo ni dinero para Cuba» procedente de Venezuela. En su plataforma Truth Social, el mandatario recordó que, durante décadas, el régimen de La Habana ha dependido de “grandes cantidades de petróleo y dinero provenientes de Venezuela”. Señaló además que, a cambio, el gobierno cubano proporcionó servicios de seguridad e inteligencia a Caracas, algo que, según indicó, habría llegado a su fin.
Por último, Trump sugirió a las autoridades cubanas «que lleguen a un acuerdo antes de que sea demasiado tarde».
Desde la captura de Maduro y de su esposa, Cilia Flores, las tensiones en la isla se han incrementado. Según un reporte de The Washington Post, al menos dos buques de guerra estadounidenses se habrían desplazado a pocas millas de Cuba tras la operación que condujo a la detención del dirigente venezolano.
La nota de ese medio identifica a los buques como los anfibios USS Iwo Jima y USS San Antonio, que previamente se encontraban cerca de las costas de Venezuela. Una fuente del Departamento de Defensa de Estados Unidos citada por The Washington Post indicó que, aunque los objetivos de la misión en Venezuela ya se cumplieron, estos movimientos responden a “prioridades de seguridad nacional”.
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