Las autoridades venezolanas anunciaron la recuperación del control de sus sedes diplomáticas en Estados Unidos, con el objetivo de su rehabilitación tras el restablecimiento de relaciones con la administración de Donald Trump.
Una delegación encabezada por el encargado de negocios Félix Placencia y el viceministro para Europa y América del Norte, Oliver Blanco, llegó a Washington. Este hecho coincidió con la semana en que el ex dictador acusado de narcoterrorismo y Cilia Flores enfrentaron su segunda audiencia judicial.
Milos Alcalay, exembajador de Venezuela ante la ONU, explicó en La Tarde de NTN24 que el control de las sedes diplomáticas por parte de Delcy Rodríguez, encargada interina de Venezuela, no es una decisión unilateral. «Esto no es una decisión unilateral de Delcy Rodríguez, encargada interina de Venezuela, es una decisión de ambos gobiernos de establecer las relaciones», resaltó Alcalay.
Alcalay señaló que la medida se enmarca en «la tutela que Donald Trump y su equipo tienen» sobre Delcy Rodríguez, encargada interina de Venezuela, refiriéndose a una dinámica de control de Estados Unidos sobre el proceso. «No es propiamente una decisión revolucionaria auténtica, sino que se trata de la tutela, cumplir con la tutela que Donald Trump y su equipo tienen sobre Delcy Rodríguez, encargada interina de Venezuela», indicó el diplomático.
El exembajador destacó que los nuevos representantes son «profesionales, evidentemente, totalmente leales, totalmente identificados con Delcy Rodríguez, encargada interina de Venezuela, como debe ser, pero al mismo tiempo con un grado de preparación que no es la improvisación». Contrastó esto con lo que calificó como «la diplomacia de los carritos chocones» que caracterizó gestiones anteriores de las autoridades venezolanas.
Alcalay aseguró que este es un «paso importante porque es irreversible el retorno a la democracia» en el país. Proyectó que esta normalización debería extenderse a otros países con los que Venezuela rompió relaciones, como Canadá, Argentina, Paraguay y Chile. Mencionó también la ausencia de consulados operativos en Brasil, donde residen cientos de miles de venezolanos.
Subrayó que estas medidas «le van a ahorrar al próximo gobierno democrático pasos que necesariamente tenían que darse», considerándolos importantes para la futura «Venezuela de la democracia».
