El exministro de Economía y Planificación de Cuba y ex viceprimer ministro, Alejandro Gil, fue sentenciado a cadena perpetua por delitos como espionaje, cohecho y sustracción y daño de documentos u otros objetos, según informó este lunes el Tribunal Supremo Popular de Cuba a través de una nota difundida en medios oficiales. Se trata del mayor funcionario condenado en el país en al menos 15 años. Además, en un segundo proceso, Gil fue condenado a 20 años de prisión por varios delitos de corrupción, informó el propio tribunal. Ambas sentencias pueden ser recurridas en un plazo de diez días.
De acuerdo con la información del Tribunal Supremo Popular, los jueces consideraron a Gil culpable de espionaje, cohecho, sustracción y daño de documentos u otros objetos, así como de daño de documentos u otros objetos en custodia oficial, violación de los sellos oficiales e infracción de las normas de protección de documentos clasificados. Estos hechos fueron juzgados en un primer proceso celebrado en La Habana entre el 11 y el 13 de noviembre.
El exministro fue sometido también a un segundo juicio, que tuvo lugar entre el 26 y el 29 de noviembre. En este proceso se le acusó de cohecho para cometer falsificación de documentos públicos, tráfico de influencias y evasión fiscal, los tres con carácter continuado. Por esta causa, el Tribunal Supremo Popular indicó que fue condenado a 20 años de prisión.
El comunicado del tribunal señala que el condenado, “mediante un actuar corrupto y simulador, se aprovechó de las facultades otorgadas por las responsabilidades que asumió para obtener beneficios personales, recibiendo dinero de firmas extranjeras y sobornando a otros funcionarios públicos para legalizar la adquisición de bienes”. Según la nota, además “engañó a la dirección del país y al pueblo que representaba, generando, con ello, daños a la economía” e “incumplió procesos de trabajo con la información oficial clasificada que manejaba, la sustrajo, la dañó y finalmente la puso a disposición de los servicios del enemigo”.
El Tribunal Supremo Popular consideró que estos “comportamientos altamente lesivos” hacen merecedor a Gil de una “respuesta penal severa”, al dejar establecido que “la traición a la Patria es el más grave de los crímenes y quien la comete está sujeto a las más severas sanciones”.
Alejandro Gil fue ministro de Economía y Planificación entre 2018 y 2024. Además de su cargo ministerial, era estrecho colaborador del presidente Miguel Díaz-Canel y miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC), único legal en el país.
En febrero del año pasado, Gil fue cesado del cargo, en un primer momento en el contexto de problemas vinculados a la aplicación de reformas económicas en un escenario de crisis. Un mes después, Díaz-Canel anunció que el exministro estaba siendo investigado por “graves errores” relacionados con delitos de corrupción.
A finales de octubre, un año y siete meses después de aquel comunicado presidencial, la Fiscalía General de la República informó que Gil estaba imputado por once delitos, lo que desembocó en los procesos judiciales que ahora han concluido con la condena a cadena perpetua y la pena adicional de 20 años de prisión, ambas recurribles en un plazo de diez días.
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