FMI y Banco Mundial se reunieron para discutir apoyo financiero a Venezuela

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Publicada: enero 13, 2026

Las juntas ejecutivas del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial celebraron la semana pasada sesiones extraordinarias no programadas para evaluar la situación económica y financiera de Venezuela, ante la expectativa de que el país requerirá asistencia económica significativa para su recuperación, según un reporte de Bloomberg basado en fuentes familiarizadas con las discusiones. De forma paralela, la junta del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) sostuvo un encuentro similar para abordar la situación venezolana, indicaron las mismas fuentes.

Las reuniones del FMI, el Banco Mundial y el BID se realizaron al margen de la agenda regular y no habían sido anunciadas públicamente con antelación. De acuerdo con la información disponible, estos encuentros se centraron en analizar el estado actual de la economía venezolana y las posibles vías de apoyo internacional, en un contexto marcado por años de deterioro de las relaciones entre el país y los organismos multilaterales.

Los encuentros informales en las juntas ejecutivas precedieron a una serie de reuniones previstas para esta semana entre el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, y los directores del FMI y el Banco Mundial. El objetivo principal de estas reuniones oficiales es discutir el restablecimiento de relaciones formales de los prestamistas internacionales con Venezuela, considerado un paso clave para desbloquear financiamiento externo y potencial asistencia económica.

Bessent ha señalado además que Estados Unidos podría levantar sanciones adicionales a Venezuela la próxima semana para facilitar la venta de petróleo y que planea reunirse con los líderes del FMI y el Banco Mundial para abordar el reenganche de estos organismos financieros con Caracas. Estas conversaciones buscan resolver, entre otros aspectos, el estatus internacional de reconocimiento de las autoridades venezolanas, un elemento que incide directamente en el acceso del país a ciertos recursos multilaterales.

Durante los encuentros informales en el seno de las instituciones multilaterales, los directivos concentraron su atención en dos temas principales: la evolución económica real de Venezuela y la escasez de estadísticas oficiales confiables necesarias para realizar un análisis económico técnico robusto. La falta de información actualizada y verificable ha sido identificada como un obstáculo relevante para dimensionar con precisión la magnitud de la crisis y diseñar eventuales programas de asistencia.

Venezuela no ha completado la revisión anual habitual del Artículo IV del FMI desde 2004. En 2018, el organismo emitió una declaración de censura contra el país por no proporcionar información periódica, lo que complica aún más el diagnóstico económico actual de la nación. Esta situación ha limitado la capacidad del FMI para realizar evaluaciones formales sobre la economía venezolana conforme a sus procedimientos estándar.

En el marco de un potencial plan de recuperación económica, se ha evaluado la posibilidad de que Venezuela acceda a cerca de 5.000 millones de dólares en activos de reserva conocidos como Derechos Especiales de Giro (DEG) del FMI. Aunque estos activos están técnicamente a disposición de Venezuela, su acceso se encuentra suspendido debido al estatus internacional de reconocimiento de las autoridades de Caracas, un asunto que forma parte de las conversaciones en curso entre Estados Unidos y los organismos multilaterales.

Los Derechos Especiales de Giro son una forma de activo internacional asignada a los países miembros del FMI según su posición en la economía global. Su eventual liberación para Venezuela podría proveer un impulso inicial de liquidez para enfrentar la crisis económica del país suramericano, en caso de que se logre un acuerdo que permita restablecer el acceso a estos recursos.

Las relaciones entre Venezuela y las principales instituciones financieras internacionales se deterioraron progresivamente desde la década de 2000, cuando el fallecido presidente Hugo Chávez criticó públicamente al FMI y al Banco Mundial y ordenó la cancelación de las deudas con ambos organismos. Bajo la administración de Nicolás Maduro, el aislamiento se profundizó y Venezuela quedó efectivamente fuera de la participación funcional en muchos de los mecanismos financieros internacionales, lo que limitó el acceso a recursos de emergencia durante crisis como la pandemia de 2020.

En este contexto, las recientes sesiones extraordinarias del FMI, el Banco Mundial y el BID, así como las reuniones previstas con el Tesoro de Estados Unidos, se inscriben en un proceso de evaluación de las condiciones políticas, técnicas y financieras necesarias para un posible reenganche de Venezuela con el sistema multilateral y el eventual diseño de mecanismos de apoyo a su recuperación económica.

El Nacional

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