El precandidato presidencial colombiano Juan Carlos Pinzón detalla su visión sobre la diplomacia bilateral y la seguridad fronteriza en caso de asumir la presidencia.
Juan Carlos Pinzón, precandidato presidencial colombiano por el Partido Oxígeno, ha declarado que, de resultar ganador en las próximas elecciones, mantendrá relaciones diplomáticas con Venezuela. Esta postura se sostiene a pesar de las diferencias ideológicas con lo que él denomina el «gobierno chavista», y se complementaría con la implementación de un «blindaje» tecnológico en la frontera para contener el crimen transnacional.
En una entrevista con EFE, Pinzón se distanció del gobierno interino de Venezuela, liderado por Delcy Rodríguez, encargada interina de Venezuela, a quien calificó como parte de un «modelo narcocomunista». No obstante, el exministro de Defensa y exembajador de Colombia en EE. UU. afirmó que la diplomacia es una herramienta indispensable, incluso entre adversarios, comparando la necesidad de este vínculo con la relación entre Estados Unidos y la Unión Soviética durante la Guerra Fría.
Pinzón, quien es candidato en «La gran consulta por Colombia» que se votará el próximo domingo para seleccionar un candidato presidencial de la derecha con miras a las elecciones del 31 de mayo, insistió en que el mantenimiento del canal diplomático es la única vía para asegurar el flujo comercial y un movimiento ordenado de personas. Además, alertó sobre una posible emigración masiva de ciudadanos colombianos si el modelo político actual en su país continúa, mencionando la salida de un millón y medio de colombianos en los últimos tres años y siete millones de venezolanos en veinte años.
La propuesta central de Pinzón para la frontera de 2.219 kilómetros no es un muro físico, sino una «pared virtual» equipada con drones, radares, cámaras y sensores térmicos. Este sistema incluiría centros de comando y control en puntos estratégicos como La Guajira, Cúcuta, Arauca, Vichada y Puerto Inírida. El objetivo es impedir el desplazamiento de grupos armados y el tráfico de «minerales críticos» como el coltán y el oro, explotados ilegalmente por guerrillas como el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y las disidencias de las FARC.
El precandidato concluyó que Colombia podría contribuir a la recuperación de Venezuela, lo que, a su vez, generaría un crecimiento económico adicional para su propio país.
El Nacional.-
