El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, manifestó este domingo su “gran preocupación” por el despliegue militar de Estados Unidos en el mar Caribe, en las proximidades de Venezuela, y señaló su intención de discutir el asunto con su homólogo estadounidense, Donald Trump, tras la cumbre del G20 celebrada en Johannesburgo.
Lula declaró a la prensa que está “muy preocupado por el dispositivo militar estadounidense desplegado por Estados Unidos en el mar Caribe” y subrayó que pretende tratar el tema directamente con Trump. El mandatario brasileño insistió en la necesidad de evitar una escalada bélica en la región. Afirmó que “no hay razón para una guerra ahora” y advirtió sobre el riesgo de repetir “el error que se cometió en la guerra entre Rusia y Ucrania”, al señalar que “una vez que se dispara un tiro, es difícil predecir cómo terminará”.
En este contexto, Lula sostuvo que “es importante que intentemos encontrar una solución antes de que (un posible conflicto) comience”, aludiendo a la conveniencia de canalizar las tensiones por vías diplomáticas antes de que deriven en un enfrentamiento armado.
Trump no asistió a la cumbre del G20 en Sudáfrica, a la que decidió no acudir alegando que sus prioridades, entre las que se incluyen el impulso a la cooperación en el comercio global y el cambio climático, eran contrarias a las políticas estadounidenses. La ausencia del presidente estadounidense se produjo en paralelo al refuerzo de la presencia militar de Washington en el Caribe.
Estados Unidos ha enviado a la región cercana a Venezuela un grupo de ataque de portaaviones, otros buques de guerra de la Armada y aviones furtivos. El viernes, las autoridades estadounidenses advirtieron a las aeronaves civiles que operan en el espacio aéreo venezolano que “actúen con cautela”.
Desde septiembre, fuerzas estadounidenses han llevado a cabo ataques contra más de 20 buques en el mar Caribe y en el Pacífico oriental, operaciones en las que han muerto más de 80 personas. Funcionarios estadounidenses sostienen que los blancos eran narcotraficantes, aunque no han presentado pruebas que respalden esa afirmación.
Washington acusa al jefe del régimen venezolano, Nicolás Maduro, de encabezar un cártel de la droga “terrorista”, y Trump no ha descartado la posibilidad de enviar soldados estadounidenses. En este marco, Estados Unidos ha desplegado en el Caribe el portaaviones más grande del mundo, acompañado de una flota de buques de guerra y aviones de combate, con el objetivo declarado de realizar operaciones antidroga.
El gobierno de Maduro ha denunciado estas maniobras militares como una “amenaza” destinada a derrocarlo, elevando la tensión política y militar en torno a Venezuela y generando preocupación en actores regionales como Brasil, cuyo presidente ha llamado a evitar un nuevo conflicto armado.
NTN24
