Río de Janeiro.- El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, afirmó este jueves que le pidió a su homólogo de Estados Unidos, Donald Trump, que deje en manos de los venezolanos la solución a la crisis en Venezuela, y defendió que América Latina es una zona de paz sin intereses belicistas.
En una entrevista concedida al canal de televisión UOL, Lula explicó que transmitió a Trump que «quien tiene que resolver los problemas de Venezuela son los venezolanos». Añadió que no sabe si la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, convocará elecciones o no, pero insistió en que «ellos tienen que resolver sus problemas».
El mandatario brasileño señaló que el mensaje enviado a Washington subraya que América Latina es una región de paz que no tiene bombas nucleares ni intereses belicistas, y cuyo único interés es promover el crecimiento económico y mejorar las condiciones de vida de la población.
Antiguo aliado de los expresidentes venezolanos Hugo Chávez y Nicolás Maduro, Lula afirmó que la principal preocupación de Brasil no es el posible regreso de Maduro a Venezuela, sino el respeto a la democracia en el país vecino. «Nuestra preocupación principal es si hay posibilidades de fortalecer la democracia en Venezuela y de que regresen los 8,4 millones de venezolanos que abandonaron el país», indicó, al describir la posición de su Gobierno respecto a la situación venezolana.
Lula sostuvo que a Brasil le interesa que se respete realmente la democracia en Venezuela, que la población pueda participar activamente en la vida política, que el Gobierno mejore la calidad de vida de los ciudadanos y que la petrolera estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) recupere sus niveles de producción previos a la crisis.
El líder brasileño recordó que fue uno de los primeros en condenar el ataque militar de Estados Unidos contra Venezuela del pasado 3 de enero, que culminó con la captura de Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores. La semana pasada, en un foro económico celebrado en Panamá, criticó la falta de una respuesta unificada de la región ante la intervención militar estadounidense en territorio venezolano.
Lula anunció además que volverá a abordar la cuestión venezolana en la primera semana de marzo, cuando viajará a Washington para reunirse con Trump y «tener una conversación cara a cara». Aseguró que no habrá temas vedados en ese encuentro, salvo la soberanía de Brasil, «que es sagrada».
«Lo que le he dicho a Trump es que somos dos seres humanos con 80 años y presidentes de las dos mayores democracias de Occidente, por lo que tenemos que sentarnos y ver lo que interesa a cada país, para establecer acuerdos en que podamos trabajar juntos. No hay temas prohibidos para discutir», declaró el presidente brasileño.
EFE
