Las autoridades panameñas informaron este miércoles que más de 200 cadáveres de migrantes que fallecieron al intentar cruzar la peligrosa selva del Darién siguen sin ser identificados. La mayoría de estas víctimas buscaban llegar a Estados Unidos atravesando uno de los pasos más riesgosos de América Latina.
Según reportó el diario El Colombiano, los cuerpos han sido recuperados desde ríos, trochas y zonas remotas del Tapón del Darién, y en muchos casos presentan un alto grado de descomposición, lo que ha dificultado su identificación. José Vicente Pachar, director del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Panamá, explicó que se trata de al menos 220 restos humanos almacenados para análisis forenses, muchos de ellos casi completos.
“Estamos a la espera de un equipo de antropología forense de Argentina que apoyará con pruebas genéticas para poder identificar a estas personas”, declaró Pachar al medio colombiano. Una vez identificados, los restos podrían ser entregados a sus familiares o repatriados, en coordinación con las embajadas de los países de origen.
Las autoridades también reconocen que la cifra podría ser mayor, ya que se estima que existen decenas —o incluso cientos— de cuerpos aún no localizados en la densa y peligrosa selva, por donde este año han cruzado más de 320.000 migrantes, según datos oficiales.
La situación ha encendido las alertas de organizaciones humanitarias, que urgen a los gobiernos de la región a reforzar los mecanismos de asistencia y protección para quienes atraviesan esta ruta migratoria.
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