El presidente colombiano Gustavo Petro advirtió que podría retomar las armas frente a lo que considera graves amenazas del expresidente estadounidense Donald Trump contra Colombia, lo que ha generado un intenso debate político y diplomático tanto dentro como fuera del país.
Petro recordó su pasado guerrillero y afirmó que, aunque juró dejar las armas en 1989, la defensa nacional exige firmeza frente a las crecientes amenazas de Trump. Señaló que no desea la guerra, pero sí una respuesta clara ante declaraciones que calificó como ofensivas y peligrosas para la estabilidad política regional. En ese contexto, sostuvo que no permitirá que se mancille la dignidad nacional y que, si es necesario, volverá a las armas para defender la soberanía colombiana.
Las declaraciones de Petro se produjeron después de que Trump, durante un encuentro con periodistas, afirmó que Colombia está “enferma” y gobernada por un hombre que fabrica cocaína, lo que intensificó las tensiones diplomáticas. Estas palabras se suman a un clima de relaciones bilaterales ya deterioradas por acusaciones de narcotráfico y corrupción institucional.
El mensaje del mandatario colombiano generó reacciones inmediatas en sectores políticos y sociales. Algunos interpretaron sus palabras como una advertencia simbólica frente a los señalamientos de Trump, mientras otros las consideraron un desafío directo ante lo que el presidente ha descrito como amenazas a la soberanía colombiana.
Analistas internacionales advirtieron que las declaraciones de Petro podrían tensar aún más las relaciones entre Colombia y Estados Unidos. Señalaron que el intercambio de acusaciones y descalificaciones públicas incrementa la incertidumbre sobre el rumbo de la política regional y la cooperación bilateral, especialmente en temas de seguridad y lucha contra el narcotráfico.
En el ámbito interno, la oposición en Colombia criticó el tono del presidente, al considerar que sus expresiones pueden agravar la confrontación política y diplomática. Por su parte, simpatizantes del mandatario lo respaldaron como un gesto de firmeza frente a lo que consideran ataques injustificados contra el país y su gobierno.
Organismos internacionales hicieron un llamado a la moderación y al diálogo, subrayando que la región requiere estabilidad y cooperación para enfrentar problemas comunes como la migración y la seguridad. Insistieron en la importancia de reducir la escalada verbal y privilegiar los canales diplomáticos para resolver las diferencias.
El debate en Colombia y en el ámbito internacional continúa abierto. Petro sostiene que su mensaje tiene como propósito principal la defensa de la soberanía nacional y no la provocación de violencia, aunque mantiene firme su advertencia frente a las amenazas que atribuye a Trump y a sus recientes declaraciones sobre el país.
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