El Reino Unido ha comenzado a exigir una nueva autorización previa electrónica, conocida como ETA (Electronic Travel Authorization), para permitir la entrada al país de los viajeros provenientes de la Unión Europea (UE). Este nuevo requerimiento presenta algunos «inconvenientes», especialmente relacionados con el idioma.
A partir de ahora, los ciudadanos de la UE que deseen visitar el Reino Unido deben solicitar esta autorización previamente, mediante el pago de 10 libras (12 euros). Se prevé un aumento del costo a 16 libras (19 euros) en una semana. El gobierno británico describe este procedimiento en línea como «sencillo y rápido». El trámite requiere una fotografía y documentación, que puede ser gestionado para uno mismo o en nombre de otros.
Seema Malhotra, secretaria de Estado para Asuntos de Migración y Ciudadanía, explicó en el sitio web oficial del Ejecutivo británico que la medida es parte del «Plan por el Cambio» del gobierno, cuyo objetivo es asegurar las fronteras. Al digitalizar el sistema de inmigración, el Reino Unido espera que los visitantes disfruten de una experiencia de viaje fluida en el futuro.
La solicitud de la ETA se gestiona a través de la aplicación móvil ‘UK ETA’, y en la mayoría de los casos, se recibe una decisión automática en cuestión de minutos, lo que permite mantener la posibilidad de realizar «viajes espontáneos» al Reino Unido. El proceso requiere aportar datos biográficos y biométricos, además de responder preguntas sobre idoneidad y antecedentes penales. Una vez aprobado, el permiso se vincula digitalmente al pasaporte del solicitante.
Aunque generalmente es un trámite automático, se recomienda iniciar el proceso con tres días laborales de anticipación, en caso de que sea necesaria una revisión adicional de los datos. Sin embargo, el nuevo requisito puede ser un desafío para aquellos que no hablen inglés, como el español Manolo Rosas, de 74 años, quien tuvo que acudir a su hija en Londres para completar su solicitud. Rosas comentó a EFE que el proceso le llevó «unos 45 minutos» y destacó los problemas para quienes no dominan el inglés.
También surge preocupación acerca del impacto de esta medida en el turismo. Sam Miley, economista y responsable de previsiones en el Centro de Investigación Económica y de Negocios (Cebr), señaló que la ETA puede tener un efecto adverso en el número de turistas, afectando sectores de la economía británica como la hostelería, el comercio minorista y las artes.
Ante las consultas generadas por este nuevo trámite, la embajada española en el Reino Unido ofrece asesoramiento e información en su página web, instruyendo a los viajeros sobre cómo proceder para estancias cortas. Además, países como Argentina, Brasil, Estados Unidos y Australia ya han tenido que seguir este procedimiento desde el pasado 8 de enero. Sin embargo, naciones como Colombia y Afganistán deberán solicitar un visado para ingresar al Reino Unido.
EFE