El presidente de Siria, Ahmed al Sharaa, ha dado a conocer la formación de un nuevo Gobierno de transición, integrado por 23 ministerios, con el fin de dirigir los esfuerzos de reconstrucción del país. Esta nueva estructura gubernamental destaca por su limitada representación de minorías religiosas y una notable ausencia de mujeres en el gabinete, con solo una ministra entre sus filas.
Entre las reformas más notables, el número de ministerios se ha reducido de 25 a 23. Esta reestructuración incluye la fusión de los ministerios de Industria, Comercio y Economía en el nuevo Ministerio de Economía e Industria. Asimismo, el Ministerio de Electricidad se ha unido con el Ministerio de Petróleo y Gas, formando el Ministerio de Energía.
El gabinete está compuesto por varios funcionarios que mantenían cargos interinos tras el derrocamiento de Bachar al Asad. Asaad Al Shaibani seguirá liderando el Ministerio de Asuntos Exteriores, mientras que el mayor general Marhaf Abu Qasra continuará al mando de Defensa. En el recién creado Ministerio de Energía, Mohamed al Bashir ha sido designado como ministro, declarando su compromiso con la «reforma y modernización del sector energético».
La significativa escasa presencia femenina en el ejecutivo es evidente, con Hind Qabwat como la única mujer nombrada ministra, liderando el Ministerio de Asuntos Sociales y Trabajo. Además, tres miembros de minorías religiosas han sido incorporados: Amjad Badr (druso) en Agricultura, Mohamed Abdul Rahman Turko (kurdo) en Educación, y Yaarab Badr (alauita) al frente de Transporte.
El Ministerio del Interior estará bajo la dirección de Anas Khattab, antiguo jefe del Servicio de Inteligencia General de Siria, quien ha subrayado un enfoque en la «modernización del sistema de seguridad». En Justicia, Mazhar Al Wais ha prometido consolidar el «estado de derecho» y ofrecer «reparación para las víctimas».
Esta nueva administración enfrenta la tarea monumental de reconstruir las instituciones estatales, abordar los desafíos económicos y sociales, fortalecer los derechos humanos y las libertades, y asegurar un futuro más estable para Siria.
EFE