Patrick Pouyanné, director ejecutivo de TotalEnergies, afirmó este martes que la compañía está evaluando opciones para reingresar a Venezuela, pero advirtió que el entusiasmo político no sustituye la necesidad de un marco legal sólido para la inversión. Desde la Semana de la Sostenibilidad de Abu Dabi (ADSW), el directivo subrayó que, aunque existe interés, la reconstrucción de la confianza inversora llevará tiempo.
Las declaraciones de Pouyanné se producen en un contexto de mensajes divergentes entre gobiernos y corporaciones. Según señaló, el recuerdo de la salida forzada de Venezuela hace unos años, motivada por la falta de condiciones de seguridad, continúa influyendo en la toma de decisiones de la compañía. “Para mí, el marco debe ser claro y debemos reunir una serie de elementos para poder invertir”, aseveró Pouyanné, quien aclaró que, por el momento, el tema no figura como una prioridad inmediata en su agenda operativa.
Estas posiciones contrastan con el tono agresivo del secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, quien aseguró que al menos una docena de compañías, entre ellas Chevron, Shell, Repsol y ENI, están listas para elevar sus inversiones en el país tras la captura de Nicolás Maduro. Pese a ese mensaje de impulso, las declaraciones del máximo responsable de TotalEnergies reflejan cautela ante el entorno regulatorio y de seguridad en Venezuela.
En paralelo, el presidente Donald Trump decretó el pasado sábado una “emergencia nacional” para proteger los ingresos petroleros venezolanos en cuentas del Tesoro de Estados Unidos, con el fin de evitar que los acreedores de la deuda externa reclamen esos fondos. De acuerdo con la Casa Blanca, esta medida busca ofrecer a las multinacionales la protección y seguridad necesarias para alcanzar la meta de 100.000 millones de dólares en inversiones dirigidas a Venezuela.
Empresas como la española Repsol, que mantiene derechos mineros en el país desde hace tres décadas, se encuentran en una posición estratégica pero mantienen una actitud expectante. A pesar de los incentivos promovidos desde Washington, ejecutivos del sector petrolero han manifestado a Trump su escepticismo, citando el historial de expropiaciones del chavismo y la incertidumbre regulatoria que aún impera en el país.
En este escenario, las posiciones de compañías como TotalEnergies y Repsol reflejan un enfoque prudente, en el que las garantías jurídicas y la seguridad de las operaciones aparecen como elementos determinantes antes de concretar nuevas inversiones en Venezuela.
EFE
