Tres hermanos de seis, ocho y nueve años de edad fallecieron tras caer en un estanque helado en el norte de la comunidad de Bonham, en Texas, en el contexto de la tormenta invernal que azota Estados Unidos. La madre, identificada como Cheyenne Hangaman, se lanzó al agua gélida en un intento desesperado por rescatarlos.
Según el relato, la madre había advertido previamente a sus hijos que no se acercaran al agua. No obstante, los menores corrieron hacia el hielo, que se rompió de manera súbita, provocando la caída al estanque.
Los servicios de emergencia acudieron rápidamente al lugar. Personal de rescate y un vecino lograron sacar inicialmente a los dos niños mayores, mientras que el menor fue recuperado tras una búsqueda muy extensa.
Las autoridades de Texas señalaron que la actuación de los cuerpos de seguridad se enmarca en un protocolo estricto de protección a la vulnerabilidad infantil frente a desastres asociados a la tragedia invernal. Expertos en criminalística continúan analizando las pruebas recabadas con el objetivo de fortalecer la acusación fiscal durante las próximas audiencias.
En el ámbito climático, las escuelas locales habían cancelado las clases debido al clima extremo. Esta tragedia invernal en Texas se suma a las cuarenta muertes reportadas por frío.
Las autoridades administrativas del recinto informaron que revisarán los protocolos de asistencia inmediata con el fin de optimizar la respuesta médica ante cualquier contingencia de salud que ocurra en situaciones similares.
Como respuesta comunitaria, líderes de Bonham organizaron vigilias de oración para acompañar a la familia en el duelo. El deceso de los tres hermanos ha impactado profundamente a esta comunidad fronteriza y resalta el peligro mortal de las bajas temperaturas actuales.
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