Un tribunal federal de Estados Unidos impuso una estricta orden de confidencialidad en el caso contra el líder venezolano Nicolás Maduro, prohibiendo a su equipo legal compartir pruebas con la prensa, redes sociales o incluso con coacusados que no han sido detenidos.
La decisión, emitida por el juez Alvin Hellerstein, responde a una solicitud de la Fiscalía que argumentó riesgos significativos para la seguridad de los testigos y la integridad de la investigación en curso.
Según el dictamen judicial, el material probatorio no podrá ser divulgado fuera del equipo de defensa autorizado, lo que limita considerablemente la estrategia comunicacional del caso. Además, se establecieron distintos niveles de acceso a la información, incluyendo documentos que solo pueden ser revisados por los abogados bajo estrictas condiciones.
La medida también impide compartir evidencia con figuras señaladas en el proceso que permanecen en libertad, como altos funcionarios vinculados al gobierno venezolano.
El tribunal aseguró que estas restricciones no afectan el derecho a la defensa, pero refuerzan la protección de testigos y evitan posibles filtraciones que puedan comprometer el curso del juicio.
Esta decisión marca un nuevo capítulo en el proceso judicial internacional, evidenciando la sensibilidad del caso y el control sobre la difusión de información en torno al mismo.
Espiga Noticias.-
