El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró el viernes que su gobierno destruyó “una gran instalación” como parte de la ofensiva militar contra el narcotráfico vinculada a Venezuela, en lo que podría constituir el primer ataque terrestre conocido de Washington contra un objetivo en ese país si se confirma oficialmente.
Trump afirmó que se trataba de “una gran planta o instalación de donde vienen los barcos” y que “hace dos noches” fue desmantelada, sin precisar el lugar ni ofrecer detalles adicionales sobre la operación. “Así que les dimos un golpe muy duro”, afirmó durante una entrevista radial en el programa The Cats & Cosby Show, de la emisora WABC de Nueva York, conducido por Rita Cosby y John Catsimatidis, empresario multimillonario y aliado del mandatario.
En la misma intervención, el presidente sostuvo que, como resultado de su ofensiva, el narcotráfico hacia Estados Unidos ha disminuido más de 97%. Posteriormente, funcionarios estadounidenses indicaron al diario The New York Times que Trump se refería a una instalación vinculada al narcotráfico en Venezuela, aunque se negaron a proporcionar detalles sobre la operación mencionada por el mandatario.
Fuentes militares consultadas señalaron no tener información para compartir respecto a ese episodio, mientras que la Agencia Central de Inteligencia (CIA) declinó hacer comentarios. La Casa Blanca tampoco respondió a solicitudes de aclaratoria, según el periódico neoyorquino. Hasta el momento, no se ha registrado ningún informe público por parte del chavismo ni de autoridades regionales que confirme un ataque de este tipo en territorio venezolano.
Algunos funcionarios citados por The New York Times indicaron que la instalación atacada habría funcionado como un centro de producción de drogas. Aunque Venezuela es considerada un punto clave en las rutas de tránsito de cocaína producida en Colombia, no es vista como un productor principal de estupefacientes, de acuerdo con la información recogida por el diario.
Trump ha reiterado en las últimas semanas su intención de llevar a cabo operaciones terrestres en Venezuela como parte de una estrategia de presión contra el gobierno de Nicolás Maduro. El mandatario también ha reconocido que autorizó a la CIA a planificar operaciones encubiertas dentro del país, en el marco de esta campaña.
Durante la entrevista radial, tras referirse al “regalo de Navidad” que su administración dijo haber dado a miembros del Estado Islámico (ISIS) en Nigeria, Trump recordó las advertencias que ha lanzado al régimen de Maduro. Asimismo, insistió en que el chavismo “le quitó” a Estados Unidos el petróleo que, según afirmó, pertenecía a su país, y acusó a ese gobierno de enviar a millones de personas desde las cárceles hacia territorio estadounidense.
Las declaraciones del presidente se producen en el contexto de una campaña militar más amplia contra el narcotráfico en el Caribe y el Pacífico. Desde septiembre, fuerzas estadounidenses han ejecutado ataques contra embarcaciones que, según Washington, transportaban cocaína. Estas operaciones han causado al menos 105 muertes y han sido objeto de críticas por parte de organizaciones de derechos humanos, que las describen como ejecuciones extrajudiciales.
De acuerdo con fuentes familiarizadas con la planificación, citadas por The New York Times, estos ataques formaban parte de una estrategia en dos fases, cuya segunda etapa contemplaría operaciones directas contra instalaciones de narcotráfico dentro de Venezuela. La acción descrita por Trump se enmarcaría en esa segunda fase, aunque no ha sido confirmada oficialmente.
El gobierno estadounidense sostiene que se enfrenta a “narcoterroristas” y defiende el uso de la fuerza militar como necesario en este contexto. Además de las operaciones militares, Trump anunció un bloqueo contra Venezuela y promovió la interceptación de petroleros, con el objetivo declarado de cortar una de las principales fuentes de ingresos del régimen de Maduro.
El Nacional
