El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, insistió que su país está “a cargo” de Venezuela tras la captura del exmandatario Nicolás Maduro y en un contexto de incertidumbre sobre el nuevo orden del régimen venezolano, lo que ha generado críticas por sus declaraciones reiteradas en ese sentido.
Maduro, acusado de narcotráfico y terrorismo en Estados Unidos, se encuentra detenido en una cárcel de Nueva York a la espera de ser presentado ante un juez el lunes al mediodía, luego de su extracción junto con su esposa en la madrugada del sábado. Tras su captura, el Tribunal Superior de Justicia de la dictadura designó a Delcy Rodríguez como presidenta encargada, quien ha oscilado entre una postura conciliadora y declaraciones de rechazo hacia Estados Unidos.
En declaraciones a periodistas a bordo del Air Force One, Trump sostuvo: “Estamos tratando con la gente que acaba de juramentarse. No me pregunten quién está al mando porque les daré una respuesta muy controvertida”. Al ser presionado para aclarar sus palabras, respondió: “Significa que nosotros estamos a cargo”. Estas afirmaciones han sido objeto de críticas, especialmente por la insistencia de Trump en que Washington controla la situación en Venezuela tras la salida de Maduro del poder.
La administración Trump ha señalado que está dispuesta a trabajar con el resto del régimen de Maduro siempre que se cumplan los objetivos de Washington, en particular abrir el acceso a la inversión estadounidense en las grandes reservas de crudo de Venezuela. Consultado sobre si la operación estaba motivada por el petróleo o por un cambio de régimen, Trump contestó: “Se trata de la paz en la Tierra”.
En relación con el futuro político venezolano, Trump afirmó que las elecciones “tendrán que esperar”. “Vamos a gobernarlo, a arreglarlo, vamos a tener elecciones en el momento correcto, pero lo principal es que hay que arreglar un país fallido”, aseguró. Más temprano, lanzó una advertencia a Delcy Rodríguez al afirmar que debe colaborar con Estados Unidos si no quiere “pagar un precio muy alto”.
Mientras tanto, el presidente electo venezolano Edmundo González Urrutia, en el exilio en España, declaró el domingo que la captura de Maduro “es un paso importante” hacia la normalización de Venezuela, “pero no suficiente”. El opositor pidió que se respeten los resultados de las elecciones de 2024, que asegura haber ganado, y que se libere a todos los presos políticos para garantizar una “transición democrática”.
En sus declaraciones, Trump también extendió sus mensajes a otros actores internacionales. Adoptando un tono triunfal, lanzó acusaciones contra el presidente de Colombia, Gustavo Petro, a quien señaló de ser narcotraficante y añadió que “no lo será por mucho tiempo”. Asimismo, se refirió a Cuba, afirmando que el gobierno comunista de la isla “está a punto de caer”, y advirtió que el liderazgo de Irán será “golpeado muy fuerte” si continúa matando manifestantes.
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