Al menos 31 presos políticos extranjeros detenidos en Venezuela se encuentran en condición de desaparición forzada, de acuerdo con una investigación del Instituto Casla publicada en su informe anual. Esta situación ha generado preocupación internacional, ya que la lista de detenidos confirmada por el medio Infobae, tras un chequeo riguroso en ciudades clave como Washington, Caracas, Bogotá, Madrid y Roma, aún no es definitiva. El instituto advirtió que otros ciudadanos extranjeros podrían estar detenidos en centros clandestinos no identificados.
Líderes globales como Donald Trump, Gustavo Petro, Javier Milei, Georgia Meloni, Pedro Sánchez y Benjamín Netanyahu han exigido la liberación de sus ciudadanos apresados en Venezuela. Sin embargo, el gobierno de Nicolás Maduro se niega a confirmar los sitios de detención, alegando una supuesta conspiración en su contra.
Según la ONG Foro Penal, un total de 68 presos políticos en Venezuela, tanto nacionales como extranjeros, están en condición de desaparición forzada. Además, se estima que hay 72 ciudadanos extranjeros encarcelados en el país. El informe del Instituto Casla también alertó sobre más de 532 detenidos cuya identidad no se conoce, recluidos en los sótanos de la Dirección de Contrainteligencia Militar en Boleíta, donde los familiares enfrentan restricciones para hablar de ellos.
La comunidad internacional ha intensificado sus llamados para la liberación de estos presos políticos. En el caso de Estados Unidos, la estrategia ha sido más agresiva en comparación con otras naciones. Donald Trump, tras el rescate de opositores venezolanos alojados en la Embajada de Argentina en Caracas, exigió la liberación de 11 presos políticos, incluidos un ciudadano israelí y el gendarme argentino Nahuel Gallo.
Por su parte, Georgia Meloni ha optado por la diplomacia para liberar a Alberto Trentini, ciudadano italiano detenido sin pruebas desde 2024, quien finalmente pudo comunicarse con su familia tras una extensa negociación. Sin embargo, su liberación no fue concedida de inmediato por el gobierno venezolano.
Colombia, con el mayor número de ciudadanos detenidos y desaparecidos en Venezuela, experimenta una relación tensa entre Gustavo Petro y Maduro tras elecciones presidenciales cuestionadas. Familiares de los detenidos han criticado la falta de presión de la administración colombiana para lograr su liberación.
Expertos sostienen que los presos políticos extranjeros son utilizados por Maduro como moneda de cambio en negociaciones internacionales. Ejemplos de ello incluyen la liberación de varios ejecutivos de Citgo y estadounidenses a cambio de dos sobrinos de Maduro detenidos en Estados Unidos. Similarmente, el empresario colombiano Alex Saab fue liberado como parte de un acuerdo mediado por Qatar, que resultó en la liberación de 10 estadounidenses y 20 venezolanos.
La situación continúa siendo crítica, con llamados urgentes por parte de la comunidad internacional para abordar estas violaciones de los derechos humanos y asegurar la liberación de todos los detenidos de manera inmediata y sin condiciones.



Espiga Noticias