El Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS) informó el arribo de un nuevo cargamento de suministros médicos al Aeropuerto Internacional Simón Bolívar de Maiquetía, destinado exclusivamente a la atención de pacientes con patologías renales en todo el territorio nacional. Según el comunicado oficial, estos insumos permitirán la reposición de suministros perdidos durante los ataques del pasado 3 de enero por parte del gobierno de Estados Unidos, operativo que derivó en la captura de Nicolás Maduro.
La dotación, gestionada a través de la Corporación «Juntos Todo es Posible», consta de 35.880 dializadores de alto flujo y 28.322 kits genéricos para el proceso de hemodiálisis. De acuerdo con la información difundida, estos materiales están orientados a garantizar la continuidad del tratamiento de pacientes renales en el sistema público de salud.
El anuncio se produce en un contexto en el que el sistema de salud venezolano se encuentra bajo la lupa de organizaciones no gubernamentales y organismos internacionales desde hace años. La escasez crítica de medicamentos e insumos médicos en Venezuela comenzó a agudizarse de manera drástica entre 2014 y 2015, coincidiendo con la caída de los precios del petróleo y el endurecimiento de controles económicos.
Para el año 2016, la Asamblea Nacional declaró una «Crisis Humanitaria de Salud» ante la falta de fármacos esenciales, que llegó a superar 85%, y el deterioro de la infraestructura hospitalaria. En este escenario, los pacientes renales han enfrentado una situación especialmente delicada.
Según la organización Codevida, en la última década el número de unidades de diálisis operativas ha fluctuado negativamente debido a fallas en el suministro de agua y electricidad. La llegada de dializadores y kits suele ser anunciada por el Estado, mientras que las asociaciones de pacientes señalan que estas entregas no siempre cubren la demanda continua y prolongada que requiere un tratamiento de por vida.
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