La diputada opositora Nora Bracho, de Un Nuevo Tiempo (UNT) y vicepresidenta de la Comisión Especial para redactar el Proyecto de Amnistía para la Convivencia Democrática, informó que el texto definitivo de la propuesta de ley estará listo entre este martes o, a más tardar, el jueves próximo, luego de un proceso de consultas con sectores de la sociedad civil venezolana realizado durante el fin de semana. La comisión está integrada por 21 miembros.
Bracho explicó que los miembros de la comisión redactora trabajan bajo presión para ensamblar el documento final. Indicó que los técnicos deberán incorporar las sugerencias y aportes recibidos, así como suprimir coincidencias en el texto. Señaló que esperan presentar el documento final a la Asamblea Nacional el martes y que, a más tardar, el jueves estaría aprobado.
Sobre la actitud de los representantes chavistas dentro de la comisión, la diputada indicó que inicialmente se mostraron “radicales y reacios”, pero que progresivamente se han ido abriendo “a la necesidad de ampliar la ley de amnistía y no restringirla”. Según Bracho, actualmente los perciben “muy abiertos y receptivos”, y expresó el deseo de que se mantenga esa disposición “por el bien de la convivencia, respetando las divergencias”.
La vicepresidenta de la comisión detalló que el órgano se ha reunido con gremios profesionales, abogados, periodistas, organizaciones no gubernamentales, familiares de presos políticos e instituciones de la iglesia. De acuerdo con su relato, todos estos actores han presentado propuestas sobre los alcances de la amnistía, en un proceso que describió como intenso, en el que se ha buscado conocer e incorporar sus opiniones.
Bracho señaló que participaron cinco ONG en las consultas. Algunas de estas organizaciones plantean un cronograma de tiempo y plazos para la salida de los presos políticos, mientras que otras proponen la liberación inmediata al día siguiente de aprobarse la ley. Entre las demandas señaladas, mencionó la solicitud de libertad plena sin condicionamientos y la eliminación del régimen de presentación para más de 11.000 personas que, según Foro Penal, fueron arrestadas y aún están sujetas a esta medida.
En cuanto al primer borrador de la amnistía presentado por el Gobierno, la diputada dijo coincidir con las críticas de juristas como Juan Carlos Apitz y Delsa Solórzano, quienes lo califican de incompleto e insuficiente. Recordó que se trata de un borrador y subrayó que la función de la comisión es recoger las propuestas de los gremios profesionales para redactar un documento que “satisfaga las aspiraciones de la sociedad en su conjunto”, lo que describió como un trabajo de “filigrana jurídica”.
Respecto a las leyes represivas, incluida la llamada Ley del Odio, Bracho manifestó su acuerdo con las voces que exigen su derogación para garantizar la efectividad de la ley de amnistía. Afirmó que, pese a ello, la bancada chavista ha señalado que estas normas “no se eliminarán en estos momentos”. Recordó que el presidente de la comisión, Jorge Arreaza, ha indicado que la eventual derogación se abordaría en otro momento. Para Bracho, mantener dichas normativas implicaría “volver a la puerta giratoria y no dar garantías para que no se repita la tragedia”, e indicó que la oposición intentará incorporar el punto de las leyes represivas en el documento final. En este contexto, sostuvo que “la ley de amnistía debe ser un camino a la paz y no al castigo por pensar distinto”.
La diputada afirmó que la comisión espera contar con el tiempo suficiente para ensamblar todas las propuestas en el texto de amnistía y reiteró que se está realizando un trabajo de detalle “con mucho esfuerzo y dedicación”. Según explicó, la meta es lograr un documento capaz de atender las distintas demandas recogidas en las consultas.
En relación con los familiares de los presos políticos, Bracho señaló que exigen “libertad plena inmediata” y describió un ambiente de “angustia y ansiedad” entre ellos, cuyo principal objetivo es “ver a sus presos y abrazarlos”. Añadió que la propuesta de amnistía no excluirá a exiliados ni a inhabilitados políticos. Afirmó que serán incluidos para que puedan volver al país, reencontrarse con sus familias y acceder a mecanismos de reparación, con énfasis en el bienestar de las familias separadas.
Sobre el impacto esperado de la ley una vez aprobada, la diputada indicó que “la idea es que los presos políticos salgan de inmediato de las cárceles”. Aclaró que la comisión no cuenta aún con la lista de cuántas personas se beneficiarían, pero sostuvo que, a su juicio, el país no puede continuar “en este entramado de venganzas”. En esa línea, comparó la venganza con “un veneno que uno se toma esperando que el otro fallezca” y afirmó que “ya basta de tanta división”.
Bracho también se refirió a la correlación de fuerzas dentro del Parlamento, donde la oposición está representada por 12 diputados frente a 285 chavistas. Reconoció que son minoría tanto en la Asamblea Nacional como en la Comisión de Amnistía, pero sostuvo que, según sus estimaciones, “más del 80% de la población desea el cambio”. Afirmó que los diputados opositores se están “haciendo sentir” y defendiendo lo que consideran los intereses de los venezolanos, y señaló que, en su criterio, también está en el interés del oficialismo que la ley se apruebe por unanimidad y que se obtenga “un buen texto para liberar a todos los presos políticos”.
En el marco de estas discusiones, Bracho recordó que el presidente del Parlamento chavista afirmó que entre el martes y el viernes de la próxima semana “estarían todos sueltos”. Según la diputada, el objetivo de la comisión es que la ley de amnistía se convierta en un instrumento para la convivencia democrática y el retorno de quienes han sido desterrados, con el foco puesto en el reencuentro familiar y en evitar la repetición de encarcelamientos por razones políticas.
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